Los azules dominaron el marcador en todo momento
02 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Valiosa victoria y tremenda inyección de moral para el Teucro, que consiguió por fin sumar su primer triunfo a domicilio en lo que va de temporada. Además, la victoria se produce en una de las canchas más complicadas del panorama nacional, Artaleku, y ante un rival con mucha historia que ayer no pudo nunca con los pontevedreses.
El Teucro realizó un partido muy completo y se mostró muy compenetrado en ataque y robusto en defensa, un bloque compacto que casi siempre anduvo por delante en el luminoso y que además, cuando afrontó momentos complicados, lo hizo sin descomponerse y mirando de cara.
Ya el comienzo del encuentro resultó apasionante y tenso, con el Teucro jugando a un ritmo altísimo y mostrando un endiablado acierto en el lanzamiento. Eso le metió mucho miedo a un Bidasoa Irún que no le perdía la cara al choque, pero que se veía obligado en demasiadas ocasiones a correr hacia atrás, pues el rival corría, corría y golpeaba a la menor oportunidad dada.
Los minutos fueron pasando y el Teucro no cedía, con una defensa intensa y sin grietas que en muchos momentos desesperó a los locales, incapaces de romperla. Pero más allá de la seguridad real que aportaba, como marcaba el electrónico con diferencia siempre favorable a los teucristas, se sentía además una seguridad muy fuerte en todo el grupo, que se mostraba paciente en ocasiones e imparable en otras.
Pese a que los locales apretaron de lo lindo, empleándose con generosidad en el esfuerzo físico y consiguieron empatar el choque, antes del tiempo de descanso el Teucro dio otro apretón, y con un Toño Fernández inconmensurable, se marchó a los vestuarios con una ventaja de dos goles, 10-12.
Sin desfallecer tras el descanso
A la vuelta de los vestuarios, el Bidasoa Irún echó en el asador todo lo que tenía, y alentado por el calor de la grada, consiguió nuevamente igualar el partido (14-14) en el treinta y siete, pero ya no pudo aguantar más.
Tras unos minutos de cierta incertidumbre -al menos fue la parte más igualada de todo el choque-, el Teucro respondió de manera contundente endosándole a su oponente un parcial demoledor que lo colocó con cinco goles de diferencia. Demasiado para el Bidasoa Irún, que, con todo, no claudicó hasta casi el final.
A falta de cinco para la conclusión el Bidasoa Irún apeló a la heroica en busca de la remontada, pero no sirvió de nada porque el Teucro no se arrugó y siguió golpeando en ataque. El técnico visitante Javier Barrios puso cierto orden en el caos que querían montar los locales y su equipo se llevó la victoria de forma muy clara y justa, y sin ningún tipo de apuro, aunque luchando siempre sin bajar la intensidad.
BIDASOA IRÚN: Mouriño, Ugarte, Gimeno (5), Aramburu (3), Azkue (7), Crowley (2), Rincón (3), Aldunate, Álvarez (6), Ánder Martín, Zubiría (ps), Ánder Ruiz.
TEUCRO: Juan Bar, Aarón, Armán, Carlos Pombo, Toño (13),Alejandro Pombo (1), Chapela (4), Didac Villar (2), Sío, Tomás Moreira (4), Rial (3), Borja Pedreira (3) y Tomás Dobarro (p.s.)
Parciales cada cinco minutos: 0-3, 2-3, 3-6, 5-8, 8-10, 10-12 (descanso), 12-14, 15-15, 17-18, 19-23, 21-26 y 26-30 (final).
Árbitros: Adrián Bru y Mejías Rodríguez (catalanes). Exclusiones: Gimeno, Rincón, Aldunate (2), Alejandro Pombo, Chapela, Tomás Moreira, Rial y Borja Pedreira.
Incidencias: 600 espectadores en el Pabellón de Artelaku