Los dos estilos, con estilos y estadísticas similares, se retan en la zona noble
25 nov 2012 . Actualizado a las 13:34 h.El Obradoiro recibe al Gran Canaria (12.15 horas, Mutiusos de Sar, segundo canal de TVG) en un partido que enfrentará a dos de las mejores defensas de la categoría. Ambos llegan a la cita instalados en la zona noble de la clasificación, peleando a brazo partido por conservar su estatus en una clase media todavía muy numerosa.
Son muchos los paralelismos entre ambos contendientes. Tantos que, si resultase posible experimentar con un intercambio de entrenadores por un día, pasando Moncho Fernández al del conjunto insular y Pedro Martínez al compostelano, probablemente se vería un partido muy similar al que cabe esperar.
Los dos clubes optaron por conservar la columna vertebral del pasado curso y abrazan un baloncesto que parte de la actividad defensiva. En ataque pocos equipos tienen tan diversificados los focos de anotación.
La gran diferencia remite al capítulo económico. El Obra centró buena parte de sus esfuerzos en conservar la columna vertebral de la pasada campaña y en hacerse con los servicios de Ben Dewar, un alero contrastado en el baloncesto europeo. Y completó el puzle con debutantes en la Liga Endesa investidos de expectativas y buenas maneras, pero con las dudas del peaje de la adaptación.
El Gran Canaria ha podido acceder a un mercado más selectivo. Para el perímetro firmó a Ryan Toolson, que ya dejó muestras de su buena muñeca en Turquía; a Newley, internacional australiano que pertenece a la estirpe de jugadores que siempre aportan en diferentes frentes; y a Jon Schayer, un escolta formado en Duke y con pasado reciente en el Maccabi de Tel Aviv. Mucha artillería.
En la pintura tampoco ha escatimado. El panameño Eulís Báez, con amplio recorrido en la ACB, y el esloveno Uros Slokar, con horas de vuelo en Europa y una incursión en la NBA, son dos apuestas sobre seguro.
Filosofía compartida
En baloncesto no hay simetrías perfectas. Pero los dos equipos presentan estadísticas parecidas y comparten filosofía, la que siguió el Obradoiro para la confección de este proyecto, aplicable al Gran Canaria. Se condensa en un pasaje de Los hijos de los días, de Eduardo Galeano, el de la «tecnología del vuelo compartido»: «El primer pato que levanta vuelo abre paso al segundo, que despeja el camino al tercero, y la energía del tercero alza al cuarto, que ayuda al quinto, y el impulso del quinto empuja al sexto, que presta viento al séptimo... Cuando se cansa, el pato que hace punta baja a la cola de la bandada y deja su lugar a otro, que sube al vértice de esa V que los patos dibujan en el aire. Todos se van turnando, atrás y adelante; y ninguno se cree superpato por volar delante, ni subpato por marchar atrás». En el Obra el sentido colectivo dogma de fe.