Los resultados son fruto del rendimiento individual y colectivo de un equipo que no acaba de coger el aire a la liga
13 nov 2012 . Actualizado a las 07:10 h.El COB no para de batir récords negativos en este comienzo de temporada. El equipo de Rafa Sanz firma hasta el momento el peor arranque de temporada en las categorías FEB y más concretamente en la LEB Oro.
Hasta esta temporada, el COB nunca había comenzado con un balance de seis derrotas en los seis primeros partidos, aunque sí hubo temporadas en las que se movió por las arenas movedizas de las posiciones de descenso y más concretamente en la posición de colista.
En la historia de las temporadas en LEB no es fácil encontrar momentos durante una temporada donde el equipo encadenase una racha tan negativa de derrotas, ya que en temporadas como la de Paco García, de las más negativas en lo que a resultados se refiere en la quinta derrota se cortó racha.
La peor racha de derrotas consecutivas se produjo en la temporada 2003/2004, con Ángel Navarro como técnico y con el club subsistiendo después de estar a punto de desaparecer, la racha alcanzó las seis derrotas consecutivas, concretamente de la jornada 13ª a la 18ª, por lo que de no ganar el viernes a Huesca, el equipo de esta temporada seguirá batiendo récords negativos en su propio historial.
Pero los resultados son frutos del rendimiento individual y colectivo de un equipo que no acaba de coger el aire a la liga, por unas razones o por otras.
Sin margen de error
Analizando las estadísticas demuestran que el COB todavía no es un equipo competitivo de forma regular en los partidos y que su irregularidad acaba con derrotas demasiado contundentes. De las seis derrotas, tres de ellas fueron por más de 18 puntos y las otras tres entre 9 puntos y los 15 de diferencia.
Solo ante Cáceres, el equipo tuvo opciones de victoria objetivas, después de ir perdiendo por más de 20 puntos y tras una extraña remontada y en casa el rendimiento del equipo es peor que cuando juega fuera del Pazo, lo que preocupa sobremanera por la importancia de hacer la pista cobista un fortín necesario para la permanencia.
Las pérdidas de balón, con casi 20 por partido, la pobre valoración en cada partido, con 58 puntos de media por encuentro o el hecho de ser el segundo peor equipo en asistencias por partido con un promedio de 10.3 por encuentro, son otros datos que invitan a la reflexión y deben encontrar una urgente mejora.
El margen de error es casi inexistente y más en los partidos como el del viernes ante Huesca y la presión cada vez es mayor.