David Miguélez militó en el Lugo una campaña, la del retorno a la Segunda B. Aquel equipo lo dirigía Juan Fidalgo, y ya intentaba un fútbol muy parecido al que hoy logra con Setién. Indiscutible en el Alcorcón, se enfrentará por primera vez a los rojiblancos.
-¿Se imaginaba enfrentarse algún día al Lugo en Segunda?
-El Lugo no es un equipo cualquiera, y ya cuando estuve allí la ilusión era volver a recuperar la categoría. Son cuestiones que en aquel momento no piensas.
-¿Qué es lo primero que recuerda de su etapa en Lugo?
-Lo bien que me acogieron en el club, en la ciudad. Había un gran grupo. Además, estaba cerca de mi casa en Asturias después de un tiempo, y mi familia pudo ir a verme muchas veces.
-¿Y en lo futbolístico?
-Jugué mucho, marqué siete goles, y peleamos por estar cerca de los primeros.
-¿Mantiene contacto con sus compañeros de entonces?
-Aún hablé hace poco con Pinino. Y mantengo el contacto con Ríchard, Muíña, Moncho... Ahora las redes sociales facilitan mucho esa tarea.
-Ahora recibirá al Lugo con su campo convertido en un fortín.
-Nosotros jugamos siempre igual, en casa y fuera. Es cierto que, por errores puntuales, estamos peor fuera. Nos ha pasado un poco como al Lugo. Pero la Segunda División es muy larga, y siempre es importante sacar algo a domicilio.
-¿Qué destacaría de los lucenses?
-El buen trato del balón, como en los últimos años, y los convierte en peligrosos. Además, Óscar Díaz está en racha.
-Usted es un indiscutible en el Alcorcón.
-Estoy muy contento con la temporada que estoy haciendo. Tenemos una gran plantilla, para luchar por muchas cosas, pero lo principal es mantener la categoría.
-¿Qué le pide a la temporada?
-Pelear por lo máximo hasta el final. También me gustaría que el Lugo se salvase.