Es la sexta oportunidad de los ourensanos para sumar el primer triunfo, aunque no parece la más propicia
09 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Sexta oportunidad de sumar el primer triunfo, aunque a priori no parece la más propicia para hacerlo. Esta noche en el Pabellón del Plantío de Burgos (21 horas), el COB visita a uno de los grandes favoritos al ascenso por plantilla, presupuesto, calidad, afición y técnico.
Andreu Casadevall, uno de los históricos de la categoría y que domina a la perfección la misma, volvió a construir un proyecto ambicioso, aunque con muchos recortes presupuestarios, que comenzó algo irregular por las lesiones, pero que ya está en la rampa de salida para disputar la plaza de ascenso directo con cualquier equipo que se instale en esa posición.
El mejor termómetro lo tenemos en su última victoria en Melilla, donde ofreció las sensaciones de un equipo que empieza a ser un rodillo en defensa y en ataque y al que es difícil encontrarle puntos débiles.
Para el COB será una reválida más para demostrar que puede aspirar a competir de tú a tú con cualquiera y, a partir de ahí, sumar la primera victoria. Será un partido de dificultades a superar. La primera, la intensidad defensiva y la capacidad atlética del rival, la segunda la calidad de jugadores como Dani López en la dirección, dos ex cobistas como Isaac López y Alberto Miguel en el perímetro o de Vinicius en la labor reboteadora y Sikma, Ortega o Jorge Olmos en la pintura.
Un equipo con posiciones dobladas con calidad y que a mayores tiene un factor que le hace casi imbatible en casa, su afición, que sigue soñando por tercera temporada consecutiva con la ACB.
Para el COB, este compromiso, como ya fue el de Andorra, será un partido con presión por la urgencia de ganar y de sentirse equipo de LEB Oro, algo que de momento no está sucediendo. Esta es la losa con la que tenga que convivir la plantilla hasta que finalice la temporada, por lo que será importante que se acomode a ella cuanto antes, para que no sufra malas pasadas como en el último partido.
No será ni mucho menos sencillo el poder estrenar el casillero de victorias, pero sí imprescindible que el equipo vuelva a Ourense después de competir y con la sensación de que la primera final de la temporada, ante el Huesca, el próximo viernes, acabará con victoria, porque el COB ya funciona como un equipo.
Dar la sorpresa sería un claro punto de inflexión, casi vital pensando que podría suponer encadenar dos triunfos consecutivos. La derrota, salvo que sea con malas sensaciones o con una contundencia aplastante, no sería más que una anécdota añadida en este nefasto principio de la temporada deportiva.