Los hombres de Núñez solo lograron seguir el ritmo del filial celeste un cuarto de hora
08 oct 2012 . Actualizado a las 12:52 h.CÉLTIGA: Vila, Janeiro, Óscar Río, Óscar García, Unai, Beni, Berto (Ferreiro, min 62), Jacinto (Antonio, min 68), Éric, Groba y Josiño (Rubén ,min 81)
CELTA B: Óscar Santiago, Kevin, Jonhy, Víctor Vázquez, Sergio, Antón, Marcos Torres, Levy, Camochu (Taylor, min 68), Rubén (Juanma, min 74) y David Añón (Borja, min 55)
Goles: 0-1, min 32: Rubén. 0-2, min 40: Rubén. 0-3, min 52: David Añón.
Árbitro: Héctor Castiñeira Blanco, de A Coruña, auxiliado en las bandas por Taboada Dafonte y López Vila. Amonestó a los jugadores locales Óscar Río, Janeiro y Unai.
El Celta B bien podría estar jugando en estos momentos en la Segunda División B. Durante buena parte del verano, el filial celeste aparecía en todas las quinielas para cubrir alguna de esas plazas que fueron quedando libres en la categoría de bronce nacional a raíz del crack de más de un equipo en este nuestro fútbol de pies de barro. Al final, al segundo equipo olívico le tocó penar su hasta hoy paupérrima última campaña en la Segunda B con un paso por la Tercera. Pero el potencial del plantel desplegado por Pichi Lucas sobre el césped del Salvador Otero deja bien a las claras que el Celta B está a otro nivel. Al menos, a uno bien lejano al de su anfitrión, desde ayer en zona de descenso.
El Céltiga apostó por arrancar el partido jugando de igual a igual. Con un ritmo infernal, el primer cuarto de hora del choque regaló a la abundante afición presente idas y venidas de un área a otra. Claro que con más mecha que pólvora. Janeiro, con un fuerte disparo desde el borde central del área que se fue ligeramente desviado por el palo derecho de Óscar Santiago, y Víctor Vázquez, rematando con el pie al primer palo el tercer saque de córner del filial en el minuto 15 para enviar el esférico pegado a la cruceta, protagonizaron las únicas llegadas con posibilidad de sobrepasar la línea de gol.
Llega la cruda realidad
Agotado el gas, la espuma isleña fue dejando paso a una botella más vacía de lo necesario para pensar en prolongar la alegría local durante hora y media. Aunque fuese simplemente para acabar con un reparto del pastel a partes iguales.
Con el paso de los minutos el Celta B fue adueñándose del choque, aunque todo pudo haber cambiado en cuestión de un minuto. El que transcurrió entre la soberbia parada de Vila a David Añón, tras quedarse solo ante el meta local a pase entre líneas de Marcos Torres, y el balón en largo que Eric estuvo a punto de llevarse entre los dos centrales celestes y que Víctor Vázquez estrelló de cabeza en el poste derecho de su compañero Óscar Santiago. Eric mandó al cielo el rechace sobre la boca de gol.
El desgaste al que se sometió y fue sometido el Céltiga le pasó factura en el último cuarto de hora antes del descanso. Unai perdía la batalla con un rival al borde lateral del área pequeña de Vila y el centro posterior al segundo palo derivó en el 0-1 en el minuto 32. Ocho minutos después de nuevo Rubén fue el más listo de la clase, subiendo el 0-2 a la altura del punto de penalti tras recoger un balón rechazado por la defensa a disparo de otro visitante.
El gol de David Añón prácticamente al volver de los vestuarios, con un disparo imparable desde la frontal del área, mató cualquier opción de remontada del Céltiga, que tuvo en Vila, con varias intervenciones inmensas, a su mejor jugador. El Celta B se limitó a tocar y tocar con una o dos marchas más que su rival.