El preámbulo de las series de la matinal del sábado fueron un juego de niños
05 ago 2012 . Actualizado a las 18:26 h.Ha llegado el día. El momento de verificar que el hectómetro de Londres entrará en la historia como la carrera más grandiosa de todos los tiempos a pesar del horario (22.50 horas), de la amenaza de lluvia y de los 17 grados de temperatura previstos. Hándicap importantes, pero superables para las balas humanas que se han dado cita en el epicentro de los Juegos.
Como se esperaba, el preámbulo de las series de la matinal del sábado fueron un juego de niños. Usain Bolt no despejó ninguna duda. Pegó un acelerón después de un pequeño traspiés en la salida y a falta de 40 metros comenzó a mirar al tendido para dejarse llevar. Ni gastó un gramo de energía para firmar un registro de 10s 09d, el más pobre de todos los pura sangre. Aunque lo más importante son las sensaciones. «Estoy corriendo bien, soy feliz», se limitó a decir. En apariencia no dio síntoma alguno de tener un problema físico, la mejor noticia de cara a la final.
Yohan Blake, campeón del mundo y principal amenaza para impedir el acceso a la categoría de leyenda de su socio Usain, también se apuntó al trote matinal. El ganador de los trials jamaicanos aceleró en la salida y después frenó para compartir llegada con los compis de la serie. Diez segundos redondos.
Asafa Powell, Gay y Gatlin también jugaron al despiste. Al jamaicano le bastó una salida imperial para ganar su carrera y a Tyson un cambio de ritmo tempranero. Justin aceleró un poco más. Para intimidar o para enviar un farol.
Jamaica y Estados Unidos jugaron al escondite. Cada uno se repartió tres triunfos en las series, pero ninguno de los gallos que asomó la cabeza corrió de verdad. Quizás Ryan Bailey, el tercer americano en discordia, que buscó su minuto de gloria con el mejor registro (9s 88d).
El único gatillazo de la presentación de los 100 metros más esperados de todos los tiempos llevó la firma de un secundario. El trinitense Bledman, tercero en su serie y calificado para la semifinal (hoy a las 20.45 horas) por los pelos.
Pero la velocidad de verdad aparecerá esta noche. Sobre un tartán muy rápido que ha recibido todos los elogios y que debe servir de pista de despegue para el hectómetro del siglo. El encargado de llevar hasta la eternidad al vigente campeón olímpico o destronarle. Porque Usain es menos favorito que nunca y porque nunca hubo tantos cantidatos al triunfo. Blake parece la gran alternativa por su fortaleza y por sus marcas, pero fuera del foco Powell puede ser un rival temible y los tres americanos tienen hambre de venganza. Todos ellos asumen que el podio se cotiza por debajo de los 9.80 segundos. Lo nunca visto.