San Emeterio y el matiz del campeón

Alberto Blanco

DEPORTES

Lectura difícil la del partido. Relajación, confianza o falta de intensidad, podrían ser algunos calificativos. Del mismo modo, que orgullo, trabajo, creencia en tus posibilidades, también encajarían en la definición de la exprimida victoria española ante Gran Bretaña. Sensación similar a la del partido de los ingleses con Brasil. Con un matiz diferente: sucedió con dos minutos de adelanto al de ayer. Es decir, un juego de acordeón, de idas y venidas, que cuando las cosas te pintan bien, vas y llegas a empatar o casi el encuentro. Ayer, se finiquitó ese margen de 6-14 puntos en los tres minutos concluyentes. Gran Bretaña anotó sus triples suicidas y casi nos da un patatús. Antes se vio a un gran San Emeterio, en su máxima expresión, defensa, ayuda en el rebote, trabajo en los intangibles y contragolpe; solo le faltó acertar desde la línea de 3 puntos. Junto a él, otra nota positiva, los minutos de Marc Gasol, fuera de forma todavía, pero que le han venido bien estos primeros compases de competición, para engrasar ese motor diésel que llevan los hermanos.