Mireia es muy consistente en la primera mitad de las pruebas de estilos. No es tan rápida como sus rivales en esta parte, pero mantiene una distancia razonable. Esos metros los recupera en la segunda mitad (braza y estilo libre), donde ha demostrado una gran fortaleza en los últimos tiempos. En el tramo final de la prueba ha experimentado una gran mejora, siendo actualmente su mejor arma, la capacidad que tiene para afrontar el croll. Lo hace como casi nadie sabe.
Esto lo ha conseguido a base de realizar un volumen de metros muy grande, en torno a 100 kilómetros a la semana, combinado con un trabajo de preparación física muy exigente que incluye además de trabajo habitual en el gimnasio con pesas, mucho aeróbico con sesiones de carrera, bici, circuitos con autocarga, aeróbic, kickboxing...
Otro aspecto que ha trabajado mucho es el mental. Ahora es capaz de afrontar las grandes citas sin presión. Y ese creo que es uno de los puntos fuertes de Mireia. En los últimos tiempos ha conseguido juntar todos los ingredientes necesarios para lograr ser una nadadora que puede aspirar a todo.