Un nuevo triunfo de Federer en Londres le permitiría alcanzar los 17 grandes e igualar el récord de Sampras de 286 semanas como número uno
07 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Nadie sabe si jugará hasta más allá de los 40, como hizo el eterno Jimmy Connors, o si seguirá consiguiendo grandes hasta los 32 como logró Andre Agassi en el Open de Australia del 2003. Pero no hay duda de que algunas de las marcas que escribe estos días Roger Federer, inalcanzables para sus contemporáneos, forman parte de ese testamento, de esa herencia que dejará el día que se canse de iluminar la pista con su clase. Cumplirá los 31 el próximo 8 de agosto, poco después de la final de los Juegos Olímpicos de Londres.
Nadie antes había alcanzado ocho finales en Wimbledon, la marca que añadió ayer Roger a su interminable biografía. El encuentro de mañana encierra varios desafíos más. El primero empieza y termina en los muros de la pista central. Con seis títulos en Londres en su palmarés, Federer busca el séptimo, la marca que lograron el británico William Renshaw en los albores del torneo, cuando ni siquiera se celebraba en su ubicación actual de Church Road, y Pete Sampras a finales del siglo pasado.
Varias semanas de permanencia
Esa hazaña conlleva otra, ya que alcanzaría su decimoséptimo título en un grand slam, poniendo una amplia distancia respecto a los 14 de Sampras y los 11 de Nadal, el único jugador en activo que se le acerca siquiera en majors.
Y el título de Federer, después de caer al tercer puesto del ránking mundial durante meses, le puede devolver al más alto de los lugares de la clasificación. Será otra vez el líder de la lista de la ATP si gana a Murray. Sumará entonces 286 semanas al frente del ránking creado en 1973.
Si el lunes alcanza ese primer puesto, lo mantendrá casi un mes más, hasta después de los Juegos, pues Djokovic y Nadal no compiten hasta la cita de Londres. Y superará así la marca histórica de Sampras.
Y luego, los Juegos
«Tengo la oportunidad de volver a ser número uno en mi octava final de Wimbledon. Es algo increíble», reconoce el suizo. Federer tiene a la vuelta de la esquina los Juegos Olímpicos, también en Londres. Pero el suizo jamás ha dado por ganado un partido en la sala de prensa, nunca ha considerado hecho un título antes de tiempo. «El torneo todavía no ha terminado. Hoy -por ayer- no rompí a llorar, ni caí al suelo sobre mis rodillas, ni pensé que ya había logrado todo lo que quería», advirtió.