Un líder con la tensión baja

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

DEPORTES

El Deportivo perdió (2-0) en un campo donde esperaban vencer al equipo coruñés, del que ahora es obligado reconocer que no hizo méritos para inclinar el resultado de su lado.

Hay equipos que tienen dos caras, sin necesidad de aclarar que la mejor la lucen en casa, ante la afición que los aplaude y anima hasta llevarlos en volandas a la victoria. Esa estampa se vive en Riazor y que no falte el domingo frente a ese Valladolid que llegará a campo coruñés consciente de que es aquí donde se jugará la gran baza del ascenso automático, premio que no descartaron a orillas del Pisuerga. Un ascenso que los vallisoletanos buscan en pugna con el Celta. A pesar de la derrota coruñesa en Almería, seguimos convencidos de que los derechos sobre la primera plaza no se irán de Riazor.

¿Qué sucedió en Almería? Que el Deportivo no se pareció al que juega en Riazor, en donde gana porque aquí juega con más rapidez, lleva los ataques por fuera y se le ve con plena confianza en ganar, aunque le igualen por tres veces, como el Elche.

Cuando no es así sucede lo de Almería, donde vieron al líder de Segunda División moverse con la tensión muy baja.