Los ascensos, en tiempos del NO-DO

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

DEPORTES

Los seguidores deportivistas que a estas alturas superan los 60 años de edad, disfrutaron ayer de un día especial con añoranza y emoción al contemplar en La Voz de Galicia una de las fotografías históricas del Deportivo, histórica porque correspondía a uno de los ascensos coruñeses a Primera División, en la temporada 1961-62. El reportaje, firmado por Pedro Barreiros, nos recordaba La semana de los cuatro ascensos, que coincidieron con estos días de los años 46, 48, 62 y 66. Obsérvese que los cuatro fueron en años pares, como el actual 2012 que está llevando al equipo por el camino del ascenso. Me emocionó ver la página que este periódico dedicó a tales efemérides, igual que sucedió a otros coruñeses quienes miraron detenidamente, y más de una vez, la fotografía identificando a los jugadores que siguen permaneciendo en el recuerdo de los que disfrutamos con los buenos resultados y sufrimos con los vaivenes del club.

Volviendo al tan periodístico tema de los ascensos, insistir en afirmar que el mayor abarrote registrado en un partido de fútbol, en La Coruña, sucedió en el Deportivo-Valladolid (2-0) del ascenso del 62, con una entrada que no pudo controlarse pero se calculó en 38.000 aficionados de los que muchos no pudieron seguir las incidencias del partido por verse arrinconados en los pasillos y escaleras del recinto, donde era imposible dar un paso. La historia dice que un Deportivo-Racing de Ferrol (1-0) en 1940 en el viejo Riazor, y este con el Valladolid, fueron los partidos de fútbol que, en proporción al número de habitantes de la ciudad coruñesa, registraron las mayores asistencias a un partido de fútbol.