Jugadores y técnicos del Dépor quieren evitar el exceso de confianza
12 mar 2012 . Actualizado a las 06:29 h.El Dépor lucha contra sí mismo por el ascenso. Quedó claro durante la racha de nueve victorias seguidas y ahora, cuando acumula doce en catorce jornadas, no cabe ninguna duda. La carrera por el ascenso se ciñe a su propia capacidad para alcanzarlo cuanto antes y con el mayor número de puntos posible.
partido a partido
Sin mirar la clasificación
Lo repiten en sus declaraciones públicas y se lo creen de verdad. El mejor Dépor de Segunda no ve más allá del próximo partido, desligado casi por completo de los ya disputados. Cerrado el de Guadalajara, solo preocupa el del próximo sábado (16.00 horas, Marca TV) contra el Alcoyano. Solo un dato: mientras la plantilla deportivista se entrenaba ayer en Abegondo, el Valladolid jugaba en Elche por no quedarse a once puntos de los coruñeses. Cuando terminó la sesión ningún jugador sabía cuál había sido el resultado.
reuniones
Mantener el equilibrio
Las charlas de Oltra guardan siempre un perfil similar, sea tras una victoria o tras una derrota. Ayer no se convirtió en una excepción. Tras aquella bofetada de Alcorcón la plantilla no escuchó menos reproches (y hasta elogios) que a la semana siguiente, cuando goleó al Guadalajara. Así lo reconocía el técnico al término del partido del sábado: «Sabemos que igual que en la victoria se cae en la euforia, en la derrota se cae en el pesimismo. Pero el cuerpo técnico está para que esto no influya en nuestro estilo». En este sentido, adopta un perfil de padre ante sus jugadores, a los que exige siempre el máximo. Los convocados de Guadalajara llegaron a Abegondo a las cuatro y media de la madrugada, se fueron a dormir y a las doce de la mañana ya volvían a estar vestidos de corto para entrenarse.
vestuario
El compromiso de los jugadores
Prosiguió Oltra en la sala de prensa de Guadalajara: «Tengo un grupo muy majo, responsable y realista, que sabe lo que el club se juega esta temporada». Ayer mismo la plantilla se reunió a solas (sin la presencia de entrenadores, fisioterapeutas o médicos) en el vestuario durante 25 minutos al inicio de la sesión. Hablaron de mantener la atención en el juego, hacer oídos sordos a la euforia que se respira en el entorno y alcanzar el ascenso matemático cuanto antes.
sentimiento
En deuda con la afición
La mayor parte de la plantilla descendió con el club, con el que se sienten moralmente en deuda. El ejemplo de la afición, la masiva filiación de socios y los repetidos desplazamientos con el equipo han calado hondo en el sentir de los pesos pesados del vestuario.