Una aplicación dura de la ley

josé m. fernández REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

El TAS no valora en su fallo la voluntad de doparse, solo el positivo

07 feb 2012 . Actualizado a las 13:30 h.

«Es un deber personal de cada ciclista asegurarse de que no consume ninguna sustancia prohibida, aunque sea sin intención». Es decir, los ciclistas son responsables de todas las sustancias que consuman, aunque sea de forma inconsciente. Eso es lo que reza el artículo 2.1.1 del Código Mundial Antidopaje. Incluso el citado articulo recomienda a los deportistas que eludan la ingesta de de cualquier alimento del que desconozcan la composición, «porque puede contener sustancias prohibidas». De esta forma, el fallo del TAS no asegura que Alberto Contador se haya dopado -es decir, que haya consumido conscientemente sustancias prohibidas con el fin de mejorar su rendimiento-, pero sí acepta el positivo por clembuterol, que es por lo que en realidad es sancionado con dos años de suspensión.

dopaje y positivo

El corredor es el que debe demostrar su inocencia

Una vez que en los análisis aparecen 50 picogramos de clembuterol es a Alberto Contador al que le toca demostrar su inocencia y explicar la procedencia del producto prohibido. Justas o no, así son las normas, esas que deciden los castigos por dar positivo y que los ciclistas deben conocer. El TAS no tiene pruebas de que Alberto Contador se dopara, de hecho esto solo se puede conseguir por una confesión (casi siempre posterior) o por algo tan improbable como pillar al infractor con las manos en la masa. De ahí que le toque al propio corredor demostrar su inocencia, es decir que la sustancia prohibida apareció en su cuerpo por causas ajenas a su propia voluntad, algo, en su caso, muy difícil de probar. El tribunal sigue la doctrina del Código Antidopaje, que invierte la carga de la prueba: no tiene constancia de la existencia de dopaje, pero sí de la existencia de sustancias prohibidas, incluso, como en este caso, aunque no sean susceptibles de mejorar el rendimiento del deportista.

cierre de filas

Apoyo interior, acusaciones de injerencia desde el exterior

Un acto de fe. La vehemente defensa de su inocencia que emprendió Contador se ha convertido durante meses en su mejor aliado interior. Alguien que emplea tanto dinero (casi un millón e euros) y energía en su defensa no debe ser culpable. La federación española, el COE e, incluso, el entonces presidente del Gobierno cerraron filas en torno a Contador, algo que desde el exterior se juzga como un estadio de permisividad y tolerancia. En su apelación, tanto la UCI como la AMA han recordado la operación Puerto y la cercanía de Contador con alguno de los implicados, como Manolo Sainz, director del ciclista entre el 2003 y el 2006. ¿Justicia o ajuste de cuentas?