Los Manolos la tocan en A Senra

Pablo Penedo Vázquez
pablo penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

DEPORTES

El técnico del Ribadumia tuvo que rebautizar a varios de sus hombres tras toparse con media docena de jugadores con el mismo nombre y camiseta

18 nov 2011 . Actualizado a las 21:22 h.

José Manuel Lozano García, Manuel García Novo, Manuel Conles Santalla, José Manuel Rodríguez Busto, Manuel Ángel Santos Paz, y Manuel Nieto Paz. Los seis juegan al fútbol. Los seis en el grupo sur de la Preferente. A casi ninguno le gusta el grupo de rumba catalana Los Manolos. Y los seis lucen la camiseta del Ribadumia, tercer clasificado de su Liga. Una circunstancia singular cuya gestión se convirtió en la primera encomienda del entrenador del equipo, el pontevedrés Pablo Vázquez, nada más aterrizar en el banquillo de A Senra el pasado verano. Porque para encontrarse en Babel a veces no hace falta escuchar idiomas extraños por doquier. Un nombre, Manuel, basta para montar un buen guirigay.

Lo cierto es que el Ribadumia contaba ya con cuatro Manolos en sus filas la temporada pasada. Claro que el hecho de que a uno de ellos lo conociesen deportivamente por su apellido, Lozano, y a otro por un apodo, Chiño -José Manuel Rodríguez-, evitaba cualquier confusión. Manuel García era simplemente Manu, y Manuel Conles, pues Manu Conles. Pero entonces llegaron otros dos Manolos, y la cosa amenazaba con acabar en rumba ruidosa.

«La verdad es que es curioso», dice Pablo Vázquez. Pero no era eso lo que pensaba el primer día de entrenamientos, cuando la anécdota era un buen problema. Sin perder tiempo, reunió a los cuatro Manueles genuinos para diferenciarlos. Habituados a ser conocidos por un único nombre en sus anteriores equipos, a los dos últimos en llegar no les quedó otra que sumar un añadido. Manuel Ángel y Manu Nieto.

El entrenamiento los confunde

Eso, para la prensa y la afición. En los entrenamientos a Manuel García lo llaman Chiqui, y a Manu Nieto Manute. O no. Porque casi todos los Manolos del Ribadumia coinciden en confesar que entre sí «eu a todos lles chamo Manu». Manu García lo explica: «Cando estás correndo, nun adestramento ou xogando, é o que se che vén á cabeza».

Ayuda en estos casos que casi todos juegan en posiciones diferentes. Excepto García y Manuel Ángel, que coinciden en el centro del campo. Sin embargo, «nunca tivemos problemas nos partidos», dicen.

Paradójicamente, la mayor dificultad de Pablo Vázquez y sus pupilos llega en el trabajo semanal. Porque ahí los apaños suelen olvidarse. Manu Nieto se confiesa el único al que no le gusta compartir nombre, «máis ca nada por todas as veces que escoitas Manu, Manu, Manu, e non é por min». «Ao mellor», dice Manu García, «viramos todos a cabeza». Cuatro en uno.

Claro que todo tiene su cara. Y de buen rollo, que lo hay y mucho en este Ribadumia, «ás veces vacilo o míster», desvela Nieto, que tira de partida de nacimiento y las circunstancias para tomarle un poco el pelo a Vázquez.