El factor campo pesa, pero menos

DEPORTES

Me sorprendió encontrar ayer en el café a los contertulios del lunes. Estaban los considerados fijos, aunque parecen ser más cuando se suma el camarero, que acostumbra a bracear y opinar a la vez. En este martes que pertenece a «la semana del Celta», tal como repitió por tres veces el paisano en un claro deseo de advertir al deportivismo sobre la importancia que «para el Deportivo tiene el partido del domingo...». Ahí paró en seco porque lo interrumpió un contertulio que, un tanto sorprendido, preguntó: «¿Cómo para el Deportivo? Entonces el Celta, ¿qué?». Y aquí se armó, porque unos decían que sí, y otros que no.

El paisano echó una mirada a los allí reunidos y, en tono paternal, les aclaró: «Digo para el Deportivo porque es el que jugará en su campo... Si el partido se jugara en Balaídos, la responsabilidad sería para el Celta. ¿Entienden ahora por qué dije lo que digo?».

Tras una ligera pausa, el paisano siguió hablando, al tiempo que hacía ver la influencia que tiene el factor campo, con un peso especial hasta el punto de influir en los resultados. Sobre todo en esta clase de partidos de máxima rivalidad, como sucede con este Deportivo-Celta que se avecina.

Al final se aceptó el sermón del viejo amigo.