Desde su llegada, en el verano del año 2000, Valerón es uno de los jugadores más queridos en el Deportivo. La primera vez que tuve ocasión de apreciar la calidad de su fútbol fue hace tiempo, casi tres lustros, cuando él vestía la camiseta del Mallorca, en un partido televisado de la Primera División. «Ese chaval tiene mucha calidad, fíjate como pasa la pelota y elige al compañero mejor colocado para recibir», me comentó Arsenio Iglesias. La observación del de Arteixo no la olvidé, al contrario, pues todavía hoy el ya veterano futbolista dibuja sobre el césped de Riazor pinceladas de aquel fútbol que trajo de Canarias, triunfó en el Mallorca y le sirvió de pasaporte para llegar al Superdépor europeo después de pasar por el Atlético de Madrid. Ahora, bastantes años después, Valerón mantiene viva la polémica entre seguidores deportivistas sobre si está, o no, indicada su titularidad en el equipo coruñés.
Es un caso como el de Curro Romero en el mundo taurino o, volviendo a Riazor, el de Chacho quien, con 37 años, era figura del Juvenil entrenado por Rodrigo. El inolvidable Eduardo González Valiño -que sería conocido en el mundo futbolístico como Chacho- estableció el récord de máximo goleador en un partido internacional. Vistiendo la camiseta de la selección española le marcó seis goles a Bulgaria. Sobre Chacho habrá que volver y dedicarle un comentario por la gran figura que fue y que todavía hoy muchos recuerdan por sus goles.