Quizá tengan razón quienes dicen que la lentitud es unos de los problemas del Deportivo. Otros cargan culpas a la línea defensiva «en donde nos marcan goles con demasiada facilidad», se oye decir. Sobre esto habló Paco Jémez, entrenador del Córdoba, en una entrevista publicada ayer por La Voz de Galicia. El técnico habló del fútbol defensivo, tema que no podía pasar por alto puesto que, mientras el equipo cordobés tiene 5 goles en contra, el de Riazor aparece con 12, cifra alarmante. Cierto que el Deportivo tiene la misma cifra a favor, pero el fútbol se valora de la zona defensiva hacia delante. Aquello de que «el buen fútbol nace atrás» es una vieja frase que nunca metí en el cajón. Tengo un viejo recuerdo que lo demuestra. En la Copa de 1941-42, la Cultural empató (0-0) en Riazor, de donde marchó tocando las castañuelas al dar la eliminatoria por resuelta, pero en la vuelta, el Deportivo ganó en León por 1-0. En aquel marzo del 1942, el equipo coruñés valoró sus goles a peso de oro: venció por 1-0 al Barcelona, y al Oviedo, tanteo que repitió a su favor frente al Madrid, en Riazor. Claro que aquellos eran los tiempos de Acuña; Pedrito, Víctor; Muntané, Bienzobas, Reboredo; Cuca, Guimeráns, Elícegui, Chacho y Chao.
Amigo lector, pregunte por este equipo a aquellos que lo vieron jugar (todavía somos muchos) y disfrutaron en el desaparecido campo de Riazor.