Los jueces despojan del oro en los 110 vallas a Robles por contactar con Xiang
30 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Daegu pasará a la historia como el mundial de las polémicas y de los batacazos. El de ayer arrebató el oro del cuello a Dayron Robles en los 110 metros vallas, la prueba que se presumía más igualada y que no se resolvió en la pista. Sobre el tartán se impuso el campeón cubano, pero los jueces lo descalificaron por tocar con el brazo a Xiang Liu, que acabó haciéndose con la plata. Tampoco ganó David Oliver, el hombre de la mejor marca del año, sino que la exclusión del plusmarquista mundial le dio el título a Jason Richardson.
Si Bolt se estrelló en la salida, Dayron Robles lo hizo en la novena valla. Con una técnica impecable, el cubano fue sorteando una a una las ocho anteriores, pero en la novena sufrió un ligero desequilibrio y tuvo un leve contacto con el brazo de Xiang Liu, que corría por la calle seis. Los dos acabaron la carrera sin mayores dificultades, en apariencia. Ganó Robles, Richardson entró segundo y Xiang tercero.
Pero la reclamación de la delegación china no se hizo esperar. Aludieron al artículo 163.2 por obstruir el paso de su representado y los jueces le dieron la razón y, aunque Cuba recurrió al Comité de Apelación, tampoco encontró consuelo. El veredicto fue siempre el mismo: Dayron había cometido una infracción y por lo tanto, descalificado.
Xiang Liu alimentó la argumentación de los jueces con sus declaraciones, pero también sembró la duda: «Sentí que alguien me golpeada en el codo y perdí la estabilidad por un momento, aunque luego pude recuperarme. Es algo que sucede en muchas competiciones pero aquí, en la final de los campeonatos del mundo, es algo diferente», dijo el icono chino, que también apuntó que sin ese pequeño incidente hubiese ganado dado su estado de forma.
Dayron Robles no encontraba explicación a lo sucedido. «Es algo normal, algo que puede pasar en las vallas», se limitó a decir el campeón cubano.
De nuevo el reglamento
Por segundo día consecutivo, decidieron el reglamento y los jueces. La normativa dejó sin el oro en el hectómetro a Usain Bolt y decantó la balanza en los 110 metros vallas, la prueba que había sido vendida como la panacea de la igualdad en Daegu y que terminó con un decreto.
La decisión es un episodio más en la historia maldita de los enfrentamientos entre los dos colosos de las vallas. En Pekín había sido la lesión de Xiang lo que puso en bandeja el triunfo a Robles, y ahora aparece la descalificación. Dadas las circunstancias parece imposible que el gran duelo se vaya a producir en plenitud de facultades físicas.
Al margen del frustrado duelo, la final también confirmó el renacimiento de los vallistas norteamericanos. Falló Oliver, el hombre del año, pero Richardson demostró ser el más fuerte en la semifinal y en la final.