La lluvia y el viento hicieron acto de presencia en la jornada más inglesa del British Open. Los jugadores que salieron al inicio se vieron perjudicados por las inclemencias y sufrieron un castigo de tres o más golpes, lo que prácticamente los deja sin opciones para la última jornada en el Royal St. Georges. El torneo sigue muy abierto para un grupo de diez jugadores; el resto, por encima del par, tienen muy difícil la victoria.
Darren Clarke es un líder sólido y con experiencia, un golfista que está a gusto en un campo de estas características. Se encuentra plenamente recuperado de la pérdida de su mujer hace tres años y ha logrado alcanzar un nivel magnífico. Domina el juego que se necesita para ganar en este campo.
Dustin Johnson se ha colocado en segunda posición y con el dominio del juego que está mostrando y la variedad de golpes, no será fácil batirlo. Pero no se debe descartar a Martin Kaymer, que aunque está a cinco golpes, puede ser temible si está confiado en el green.
El juego que está mostrando Miguel Ángel Jiménez es muy similar al de Clarke, aunque le faltaría meter más puts en el green y tener algo más de confianza y fortuna para hacerse con la victoria. Aunque el triunfo parezca estar entre los dos pimeros clasificados, Jiménez todavía tiene opciones para hacerse con el British.
Resulta destacable también la actuación de Watson, quien, a sus 61 años, se ha colocado entre los veinte primeros.