Hidalgo desliga su trastorno de la retirada de la competición. «El tema no fue a más. Pero llevaba el desfibrilador que me implantaron. Estaba en proceso de duelo deportivo al dejar de competir. Quise pedir ayuda porque se podía desencadenar otro tipo de trastorno».
-¿Considera que en España se prepara al deportista de élite para el final de su trayectoria?
-Ahora ya se prepara al deportista con psicólogos para el final de la carrera. Lo hacen bastante el COE y el CSD. En mi ingreso se portaron muy bien. Gracias al COE pude ingresar y lo pude costear.
-Pero usted al retirarse tuvo la suerte de no estar parada.
-Es verdad. Entreno en el Prat, distribuyo el material deportivo de la marca Mako... He tenido ilusión, y el domingo estuve en la Copa del Mundo de Madrid. Como dice mi hermana, ?no sé qué salud te dio Dios, con las aberraciones que hiciste?.
-Tiene implantado un desfibrilador.
-Sí. Hoy fui de urgencia a verme porque el pulso marcaba 29, cuando normalmente indica 35. No lo acepto dentro del cuerpo, me volví hipocondríaca.
-El saltador de longitud Yago Lamela está hospitalizado con un cuadro depresivo.
-Sé lo que tiene por los medios. Quizá tenga algo más grave que una simple depresión. Si me leyera, que piense que con ayuda se puede salir de cualquier problema psicológico. Se puede reconstruir una nueva vida igual de feliz o más que con el deporte.