Una concentración incómoda

Ignacio Tylko MADRID / COLPISA

DEPORTES

La tensión por los clásicos marca la convocatoria de la selección, que jugará en Estados Unidos y en Venezuela

01 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Por más que los internacionales, incluso los más veteranos como Capdevila, garanticen que jugar con España es un orgullo y que con tal de estar en la selección merece la pena interrumpir las vacaciones o perder días de asueto, la concentración para los amistosos ante Estados Unidos y Venezuela, iniciada ayer, resulta una de las más incómodas que se recuerdan. Con nada que ganar y cierto prestigio por perder, el mayor interés de la semana es que Del Bosque compruebe si el reciente maratón de clásicos dejó secuelas.

Al parecer, se trata de fomentar la convivencia y de ver en acción a jugadores como Brun, Borja Valero o Del Moral. También de comprobar cómo está Negredo un año después de perderse la cita de Sudáfrica. «¡Ojalá todos los veranos tenga que interrumpir mis vacaciones por esto!», exclamó nada más llegar el ya sevillista Manu.

El grupo realizó la primera toma de contacto en Las Rozas, antes de viajar hoy a Estados Unidos, con un suave entrenamiento de una hora, en el que regresó la normalidad entre los internacionales de Real Madrid y Barcelona. Volvieron a juntarse tras los piques de los cuatro clásicos y compartieron entrenamiento con total normalidad. Lo hizo Casillas con Valdés en una sesión para porteros que completó Reina. Mientras que Ramos, Arbeloa, Albiol y Xabi Alonso compartían ejercicios con Piqué, Busquets, Iniesta, Pedro y Villa. Separados en el calentamiento y entremezclados en la sesión de trabajo. Con total cordialidad.

Del Bosque confía en que las aguas hayan vuelto a su cauce y, en caso contrario, ya anticipó que no abusará de la mano izquierda. Una cosa es que algunos jugadores no sean íntimos amigos y que prefieran comer y cenar con sus compañeros de club, como ha sido habitual, y otra, que los piques alteren la convivencia.

Dos pesos pesados de la selección, ambos del Madrid, habían quitado hierro al asunto antes. «Hay que olvidar todo por el beneficio de la selección», comentó Sergio Ramos, que llegó con la lección bien aprendida. «Solo fueron roces y rivalidad dentro del campo», insistió el sevillano. En un acto publicitario, Casillas anticipó un reencuentro sin dificultades: «Ahora solo hay que pensar en que representamos a todo un país». Así fue el primer día.