Fernando Alonso firmó ayer el mejor tiempo de la primera jornada de entrenamientos libres del Gran Premio de Mónaco, con un contundente 1.15,123. El asturiano superó a Lewis Hamilton y a Nico Rosberg. Sebastian Vettel fue quinto, por detrás de Jenson Button. El ganador del año pasado, Mark Webber, concluyó en la octava plaza.
Los ensayos sirvieron para que los pilotos se adaptasen al novedoso e inédito neumático superblando. El español fue uno de los más agresivos sobre la pista, pero también el más constante.
Alonso probó un nuevo alerón delantero, que supone la rúbrica a la evolución que comenzó la escudería italiana en Turquía. «Por alguna razón estoy seguro con el coche, como ocurrió en esta carrera el año pasado, está respondiendo bien. Sabemos que Montecarlo es una cuestión de confianza en el monoplaza, de una buena configuración y de ser capaz de frenar más tarde que los rivales, de poder acercarse más a las barreras. Y pienso que el coche me ofrece esas posibilidades», indicó el asturiano.
«Estoy contento»
Alonso se mostró satisfecho. «Estoy contento, pero solo son entrenamientos libres, el sábado aumentará el estrés y la presión, y aquí si pones una rueda fuera de la trazada, se acaba», añadió para rebajar el optimismo. Y es que el bicampeón mundial cree que los equipos «en cinco días no pueden cambiar mucho».
Destacó la importancia de la calificación en Mónaco. «Aquí, por primera vez en el año, va a ser crucial e importantísima, por tanto tener un coche rápido a una vuelta y sacrificar un poco de ritmo en carrera en Mónaco merece la pena e intentaremos que así sea, tener un coche rápido para la crono para estar en las primera líneas de salida y en carrera tratar de cuidar los neumáticos, que será otra vez la llave. Si intentas hacer menos paradas que los demás será una ayuda», comentó.