Ribera desgrana el nuevo esquema del Dépor, que busca multiplicar las virtudes del canario
13 may 2011 . Actualizado a las 18:57 h.El Dépor sustenta sus esperanzas de salvación en una renovada apuesta por el fútbol. Desde el buen gusto y el mejor trato posible del balón el cuerpo técnico pergeña un planteamiento táctico que ha devuelto la ilusión a los aficionados y ha permitido sumar cuatro de los seis últimos puntos. Ribera, mano derecha de Lotina y quien dirigió al equipo frente al Athletic y repetirá contra el Barça, explica sus claves:
El dibujo
Los deportivistas se sitúan sobre el campo con un esquema 4-4-2. Aunque en algunos momentos Valerón pueda destacarse como el más adelantado, los delanteros son Riki y Adrián, aunque -matiza Ribera- ambos deben cumplir unas tareas ofensivas y defensivas concretas. «Son los tres futbolistas que más libertad tienen en ataque. El rombo lo forman los tres de mediocampo [Rubén Pérez, Juan Rodríguez y Guardado], con Valerón y los dos delanteros», añade.
En defensa
Todos defienden en el Dépor. «Valerón se queda un poquito más en el medio, más pendiente de los mediocentros rivales, mientras los dos de arriba tienen un poco más de trabajo defensivo, no tanto con los dos centrales sino en posiciones de central-lateral, también para luego intentar buscar la espalda de los laterales», explica.
El papel de Valerón
Pese a que el cuerpo técnico es consciente de las limitaciones físicas de Valerón, este también debe completar una tarea defensiva en el nuevo dibujo deportivista: «A Juan Carlos no le vamos a exigir, y no queremos exigirle nunca, que su trabajo defensivo sea como el de un mediocentro o el de un defensa, pero sí que está cubriendo muy bien su zona», resalta. Cuando el Dépor pierde el balón Valerón se junta con sus tres compañeros del centro del campo «para no dejar espacio a los mediocentros del equipo contrario». Si completa con acierto esta tarea, cuando el Dépor robe el balón estará «más cerca» de sus compañeros para iniciar el ataque.
Problemas para el lateral
El punto débil del nuevo sistema se situaría en las bandas, donde los carrileros contrarios dispondrían de terreno libre, pero, matiza Ribera, «los tres de mediocampo que están jugando ahora trabajan mucho todo el partido y enseguida se incorporan a ayuda de su lateral».
Los delanteros, en banda
La intención -insiste Ribera- es hacer la mayor oposición posible a esa posible salida del lateral rival. «Queremos obligarlos a que salgan por dentro, donde tenemos nosotros más jugadores», dice. El objetivo de los dos delanteros es que el contrario lleve el juego al medio y descarte la entrada por la banda.
Sin referencia atacante
Con los delanteros del Dépor en los costados, a los centrales del rival no tiene a quién marcar. «Tratamos de convertir nuestra desventaja en defensa, en ventaja para el ataque, con gente rápida como Adrián y Riki por la banda. Lo están haciendo muy bien y trataremos de seguir aprovechándolo», señala Ribera.