Fiesta infantil en Dortmund

Xurxo Fernández Fernández
xurxo fernández REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

El inagotable Jurgen Kohler sudaba sus últimos minutos sobre el césped; Lehman ya superaba la treintena sin saber que todavía defendería redes después de los 40; un talentoso y prometedor centrocampista (Rosicky) y un hombre gol de más de dos metros (Jan Koller) representaban al interesante fútbol checo, y un niño de padres turcos cumplía su segundo año en la discreta cantera del club. Nuri Sahin todavía no había entrado en la adolescencia cuando el Borussia festejaba el tercero de sus títulos de Liga apoyado en una plantilla armada a golpe de talonario en la que también brillaban Wörns, Reuter (el viejo capitán) y Amoroso.

Fue un 2002 feliz en el que la escuadra de Dortmund estuvo a punto de morir de éxito. A partir de aquella temporada, en la que el equipo disputó ante el Feyenoord la final de la Copa de la UEFA (perdió 3-2), los amarillos entraron en una decadencia progresiva que en el 2008 les llevó al puesto 13 de la Bundesliga y a la renovación en el banquillo y el ideario del club.

Privada de dinero para grandes inversiones, la entidad apostó por un semidesconocido: Jürgen Klopp, cuyo exiguo currículo solo recogía un ascenso y un descenso al frente del Mainz y, para sorpresa general, la idea funcionó.

El técnico revolucionó la plantilla y primó el trabajo con las secciones inferiores. A falta de liquidez para importar estrellas, se trataba de fabricarlas. Y ahí la referencia era Sahin, aquel preadolescente en el 2002 que tres años después (a los 16) se convirtió en el jugador más joven en debutar y marcar en la Bundesliga. El ahora internacional turco logró aquella gesta individual frente al Nuremberg. El mismo conjunto ante el que el Borussia confirmó el sábado su renacimiento, conquistando un torneo que había dominado desde la jornada 10.

Sahin, que se perdió este último encuentro, es quien mueve los hilos de la nueva máquina de Dortmund, el grupo de menor edad de la historia de la competición (23,53 años de media). También es la pieza más codiciada de la escuadra germana y clubes como el Real Madrid se han interesado por su fichaje. Una cláusula estipula que podría quedar libre por algo más de seis millones de euros, pese a que su vínculo con los amarillos no finaliza hasta el 2013.

Una fórmula, la de los jóvenes con contratos de larga duración, que se ha convertido en seña de identidad del grupo de Klopp. La codiciada pareja de centrales titular la forman Hummels y Subotic, que a sus 22 años no acusan falta de experiencia y han convertido a la zaga en la menos goleada del campeonato (19 tantos). Nada que ver con aquellos veteranísimos Kohler y Wörns del título del 2002.

Una confianza en las nuevas generaciones que se extiende a la mediapunta del equipo, donde se mueven el niño Gotze (18 años), el nuevo internacional Groskteutz (22) y el gran fichaje del Borussia esta temporada, el polaco Lewandowski (22). Solo el paraguayo Lucas Barrios supera la media del conjunto. A sus 26 años es el referente goleador de la plantilla. «Nadie pensaba que podíamos volver y lo hemos conseguido», festejaba el sábado, entre espuma de cerveza, el lateral brasileño Dede, que ya levantó el trofeo del 2002. Él ha hecho todo el camino.