El poder destructivo de Mou

DEPORTES

Aunque en política lo vemos con frecuencia, las teorías de la conspiración constituyen unas coartadas muy recurrentes en el fútbol. Gracias a ellas se explican fracasos y frustraciones y se encuentra un trocito de dignidad en la derrota.

Pero las conspiraciones las carga el diablo. Y una vez disparadas pueden causar heridas de difícil reparación. A Mourinho le importa el Real Madrid lo mismo que el silbato de Starks. Solo es una herramienta más en el desarrollo de su ego y en el incremento de su cuenta corriente. Su rueda de prensa tras perder ante el Barcelona es uno de los episodios más lamentables de la historia del Real Madrid y del fútbol español. Y todo ello, a tenor de su silencio, con el aplauso de Florentino Pérez, un presidente que ha demostrado tener muy poco respeto por todos aquellos valores que siempre ha invocado: señorío, elegancia y excelencia.

Los daños que el portugués puede acarrear en la casa blanca, más allá de los resultados, no dejan de ser una cuestión interna del madridismo. Pero Mourinho comienza a ser ya una amenaza para todo el fútbol español, algo de lo que puede dar fe Vicente Del Bosque, cada vez más preocupado por las heridas que este cuádruple enfrentamiento entre Barça y Madrid puede dejar en los futbolistas de la selección. Antes todos eran amigos, pero no infravaloremos el poder destructivo de Mou.