El Barça lleva la guerra a la UEFA

Xurxo Fernández Fernández
x. fernández REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Denunciará a Mourinho ante el organismo europeo, que ayer abrió expediente al portugués

29 abr 2011 . Actualizado a las 12:32 h.

Mourinho llegó al Bernabéu empeñado en marcar época y lo está consiguiendo. Ni en los tiempos en los que las cabezas de cochinillo sobrevolaban el Camp Nou la rivalidad entre el Real Madrid y Barcelona había requerido un mediador de tan alto nivel como el organismo rector del fútbol europeo. El club catalán dio ayer un paso más en la escalada de tensión que ha marcado el maratón de clásicos y anunció que denunciará al técnico blanco ante la Comisión de Control y Disciplina de la UEFA por lo que los culés consideran una violación del artículo 5 , apartados b y d, de la normativa del balompié continental, relativo a «lesionar la reputación del fútbol».

Así se refiere el Barça, a través de su web y de su portavoz, Toni Freixa, a las declaraciones del entrenador portugués tras el encuentro del miércoles en el Bernabéu. Mou puso en duda la limpieza del título de Champions logrado hace dos años por Guardiola y el que podría conseguir esta temporada, además de aseverar que los del Camp Nou cuentan con favores arbitrales en los distintos torneos que disputan -llegó a insinuar la existencia de una conspiración internacional en la que estaría implicado el presidente de la federación española, Ángel María Villar-.

Superar los límites

A juicio de Freixa, estas valoraciones habrían superado los límites. Una impresión que también parece tener la UEFA, que ayer anunció la apertura de un expediente disciplinario a Mourinho. El organismo investigará los «inapropiados» comentarios del portugués, así como su reticencia a abandonar el campo cuando fue expulsado.

No es, ni mucho menos, la primera desavenencia entre la entidad que preside Platini y el actual técnico del Real Madrid. De hecho, la relación entre ambos se inició también ante testigos culés. En el 2005 el entonces entrenador del Chelsea fue sancionado con dos partidos por sus acusaciones contra el colegiado sueco Anders Frisk tras un choque de Champions contra el Barça de Rijkaard.

Un castigo a sumar a los muchos que ha coleccionado allí donde ha ocupado un banquillo. Tres encuentros de veto (y varias multas) en Italia y otros dos en España. Enfrentamientos con jugadores, técnicos y prensa en los dos países mencionados, y también en Inglaterra y Portugal. Experto en subir tensiones, el Bernabéu ya lleva su marca.