El fiasco frente al Levante tumbó a Lotina en el diván. Necesitaba darle un volantazo al equipo. Tras descartar recurrir de nuevo al cambio de esquema (giro con el que resucitó dos veces al equipo esta temporada) le quedaban dos alternativas: agitar el once y variar la filosofía futbolística. Aplicará las dos recetas. En cuanto al equipo titular, se cae su admirado Antonio Tomás y entran tres delanteros por primera vez esta temporada, con lo que del trivote camuflado del anterior partido se pasa a un tridente. En lo relativo al estilo, la consigna es hacer un fútbol más combinativo.
El once de hoy tiene dos rasgos muy característicos. Uno, que no está Antonio Tomás. «Nos da fútbol», suele decir Lotina del cántabro, uno de sus favoritos. Tomás se ha perdido partidos por lesión, por falta de ritmo tras estar de baja, porque Lotina decidió darle descanso (esto solo en Copa) o porque lo castigó un par de partidos tras pelearse con Urreta. Pero, al margen de estas circunstancias, siempre ha sido titular salvo contra el Almería, en la quinta jornada. Cuando se le preguntó ayer por esta ausencia, el técnico hizo un regate verbal y se limitó a señalar que Rodríguez había estado «incómodo» en la banda contra el Levante, y de ahí que ahora pasase el pivote.
Tres delanteros
El otro rasgo distintivo del once es que incluye tres delanteros: Adrián, Lassad y Xisco. Así que Lotina ha cambiado el trivote contra el Levante (Rubén Pérez, Antonio Tomás y Juan Rodríguez, con este desplazado de entrada a la teórica mediapunta) por el tridente.
Esta temporada, Lotina nunca había jugado con tantos delanteros de entrada. El Dépor más ofensivo se vio contra la Real Sociedad en Riazor, hace tres jornadas, cuando alineó a Lassad en punta y por detrás a Adrián, al mediapunta Míchel y Guardado. Hoy de 9 oficiará Xisco y el lugar de Míchel lo ocupará Lassad, que jugará de mediapunta como el valenciano, pero que aporta mucho menos trabajo defensivo.
Para encontrar un once con tres delanteros hay que remontarse a la primera vuelta de la temporada pasada, en las jornadas 11 y 12. Contra el Atlético en Riazor salió con Mista, Lassad y Guardado por detrás de Riki. Pese a tanta apuesta ofensiva, aquel duelo lo ganaron (2-1) los centrales: Colotto marcó y Lopo provocó el penalti de la victoria. A la siguiente jornada venció en Santander (0-1), donde alineó de entrada a Mista, Lassad y Riki; marcó Lopo.
La vuelta del toque
También hoy cambiará el estilo del Dépor. Lotina llegó del verano maravillado por el triunfo de España en el Mundial. Dado que la selección ganó jugando bien, la afición no entendería que al menos no se intentase. Esa era su reflexión. Así que el Dépor empezó la temporada queriendo jugar: Rubén bajaba a la zona de centrales para armar el juego y la pelota se intentaba llevar con mimo hasta arriba. Aquello no funcionó. El Dépor defendía mal y atacaba peor. Así que se optó por reforzar la zaga y confíar el ataque al fútbol directo y a la estrategia. De los 32 goles que ha marcado entre Liga y Copa esta temporada, solo 13 (el 40%) han sido en jugada.
Pero la fórmula se agotó. «Somos muy previsibles», admitió la semana pasada, Juan Rodríguez, protagonista de la jugada de ataque más característica del Dépor en los últimos partidos: balón largo y que la peine Juan.
Tras la derrota contra el Levante, Lotina ha diseñado unos entrenamientos con sobredosis de balón. «Estamos con esa idea de hacer un fútbol más combinado. Queremos jugar y tener balón para tener más posibilidades de ganar», reconoció ayer el vizcaíno.