El Celta perdió el vértigo al liderato en el último suspiro. Con el crono del partido casi a cero y merced a un disparo desde la frontal de Michu. Fueron los hombres de refresco quieren cambiaron el signo de un duelo que caminaba con paso firme hacia las tablas, pero un último arreón posibilitó aprovecharse del pinchazo del Rayo noqueando a un Tenerife cuya mejor virtud fue apelotonar hombres en la frontal.
El primer tiempo fue una manifestación evidente de respeto al liderato. Los vigueses, con el once de gala como se esperaba, salieron bien, se encontraron con un regalo del Tenerife que un defensor sacó bajo palos y con una ocasión de David, después de una jugada de Álex, que se perdió fuera de un modo incomprensible.
Pero enseguida los celestes cedieron la iniciativa al rival. En gran medida porque Tapia asignó una marca personal a Trashorras por parte de Kitoko. Con su oráculo neutralizado, el equipo vigués fue un cúmulo de pésimas asistencias, con entregas reiteradas al rival y con nula presencia en el área de Sergio Aragoneses. Tampoco el Tenerife atacaba, pero fue capaz de marcar en una manifiesta situación ilegal de Dubarbier que fue anulada.
El segundo tiempo arrancó clonado, con el Celta transmitiendo de nuevo sensación de poder y con Trashorras sirviendo una asistencia que se paseó por todo el área pequeña, pero poco después volvieron las imprecisiones en el pase y la nula profundidad para pisar el área rival.
Con el partido atascado, casi en punto muerto, Herrera metió a Michu y Aspas de refresco. Con esa disposición táctica, quien apareció fue De Lucas, con un cabezazo y un disparo desde la frontal que llevaron a la grada a pensar que el triunfo era posible. Fueron ellos quienes más creyeron en un triunfo que tornaba imposible.
A medida que caían los minutos el Celta intensificaba de igual modo su dominio como se reiteraba en la pérdida de balones. Los fallos no tenían daños colaterales porque el Tenerife había renunciado por completo al ataque, pero atrás se mantenía sin excesivos agobios. Hasta que Abalo, Aspas y Michu comenzaron a insistir. Su irrupción no provocó una catarsis, pero su frescura le dio otro aire al partido y en una de sus combinaciones apareció el ovetense en la frontal para marcar por el primer palo y convertirse en el nuevo rey de la rentabilidad celeste.
Goles: 1-0, min 89: Michu.
Árbitro: Miranda Torres (Catalán). Enseñó cartulina amarilla a los visitantes Dubarbier y Nino.
Incidencias: Partido disputado en Balaídos ante unos 12.636 espectadores según el club. Partido de la vigésimo quinta jornada.
Falcón; Mallo, Vila, Catalá, Lago; Álex López, Bustos, Garai (Michu, min 59); Trashorras (Abalo, min 82); De Lucas y David (Aspas, min 66).
Sergio; Beltrán, Melli, Luna, Beranger; Hidalgo, Kitoko (Alonso, min 66); Dubarbier (Kome, min 61), Natalio (Juanlu, min 88), Julio Álvarez y Nino.