El seleccionador confía en todos. Reparto de minutos. Lo que funciona no se cambia dijo días atrás y lo mantuvo. En los primeros minutos la diferencia fue su aportación en portería, mientras nosotros no tocábamos ni una. La defensa funcionaba, pero al final entraba. Teníamos que haber pedido tiempo muerto con la primera inferioridad para ordenar y dar tranquilidad, quizás no se hubieran ido de cuatro. Cambio de portero y primera parada en el minuto 20. Nuestra defensa se les atragantó tanto como a nosotros la suya hasta el descanso. La presión sobre la zona del lateral izquierdo rompió bastante nuestros movimientos. Los seleccionadores, en plena partida de ajedrez táctico. De nuevo nos faltó el tiempo muerto para preparar el último ataque del primer tiempo. Empate y un match ball salvado. Un 3-0 de salida tras el descanso es demasiada ventaja. Demasiados errores no forzados. Levantar un segundo match ball en una semifinal es quemarse seguro. Su defensa y portero decantaron la balanza. Nuestro ataque no fluía. No recuerdo ni un lanzamiento de los extremos en la segunda parte y nuestros laterales carecieron de lanzamiento a distancia para abrir el 6:0. La portería tampoco tuvo su día. Ahora a mentalizarnos para el bronce al equipo organizador. ¡Casi nada!