El Hércules, que pagó su parsimonia, es superado en la tabla por los coruñeses, ya a 7 puntos del descenso
07 dic 2010 . Actualizado a las 12:11 h.El Dépor hace caja con la estrategia. Una nueva aparición de Colotto en el segundo palo acabó con un cabezazo de Lassad a las mallas y tres puntos. El laboratorio y una defensa organizada, que apenas dejó toser a un Hércules que pagó su conservadurismo y especulación, fueron suficientes en un partido soso.
El Hércules, un equipo con mucho nombre ilustre, empezó con una circulación de balón indigna de esos apellidos por atrofiada. Como el juego en corto no le funcionaba, buscó con el largo a Trezeguet, que vivió como el último Tristán, en fuera de juego. Los del Boquerón Esteban dejaron la iniciativa al de casa. El Dépor merodeaba el área, donde se encontraba con la contundencia de los alicantinos, plasmada en un pisotón de Pamarot al asturiano que mereció al menos la amarilla, que no vio, y en un empujón de Abel Aguilar a Lopo, a la salida de un córner, en el que el colegiado no apreció penalti. Pero los de Lotina carecían de profundidad.
El técnico vizcaíno había insistido en los últimos días en que quería menos pérdidas y más fútbol. Sus jugadores le dieron lo primero pero no lo segundo. Se regalaron menos balones que en Santander, aunque la buena colocación del Hércules generó algunos robos que los alicantinos no supieron aprovechar. Lo del fútbol al menos lo intentaron, pues hubo más juego al pie del habitual, pero muy horizontal. Desde que se recurrió al bálsamo de la defensa de cinco, el Dépor sabe cómo defender, pero no cómo atacar. Salvo en el primer partido del nuevo dibujo, en Pamplona contra el Osasuna, en el que se generaron muchas llegadas, en el resto de los encuentros el equipo apenas ha asaltado el área rival con peligro. Su cuenta de resultados ha mejorado gracias al exprimidor de balón parado. Ayer, con Adrián solo buscado a pelotazos, con los pivotes ralentizando la distribución y un Saúl muy activo pero fallón en el pase final, únicamente Urreta, con un par de chispazos, aportó algo de verticalidad en un primer tiempo que el Hércules dejó ir porque le apeteció y el Dépor marchar por impotencia. Una estirada de Aranzubia a cabezazo de Valdés fue la única ocasión de ese acto inicial.
Chilena de Lopo
El segundo tiempo fue un calco del primero. Y como Riazor tiene asumidas las carencias de mordiente de su equipo, celebra cada córner o cada falta colgada al área cual estadio inglés. A la salida de un saque de esquina, que por supuesto peinó Colotto en el segundo palo, Lopo ideó una chilena que repelió en un defensa. Después llegó la primera combinación certera del Dépor en el partido, un pase de Tomás a Adrián, que se hizo un hueco entre los defensas y obligó a estirarse a Calatayud. El Hércules no quería plan de ataque, y el equipo coruñés no lo tenía, cuando a Lotina se le ocurrió cambiar de referencia ofensiva: Lassad por Adrián. Un acierto, pues el francotunecino recuperó el duende y el gol. Una falta cruzada botada por Saúl al segundo palo la cazó el de siempre, Colotto, que la colocó en la frontal del área chica, donde Lassad la cabeceó a las mallas. Bastó con eso y con aguantar el achuchón final.
Ficha técnica:
1. Deportivo: Aranzubia; Manuel Pablo, Colotto, Aythami, Lopo, Seoane; Saúl, Antonio Tomás (Juan Domínguez; min.77), Rubén Pérez, Urreta (Pablo Alvarez; min.81); y Adrián (Lassad; min.66).
0. Hércules: Calatayud; Cortés, Abraham Paz, Pamarot, Peña; Tote, Abel Aguilar, Fritzler (Tiago Gomes; min.54), Drenthe (Kiko; min.62); Valdez (Portillo; min.79) y Trezeguet.
Goles: 1-0; min.73, Lassad.
Arbitro: Fernández Borbalán, del colegio andaluz. Mostró amarilla a Peña (min.10), Fritzler (min.39), Drenthe (min.59) y Abraham Paz (min.88), por parte del Hércules; y a Lopo (min.26) y Manuel Pablo (min.92), por parte del Deportivo.
Incidencias: 14.000 espectadores en Riazor.