Como cada domingo durante la temporada futbolística, hoy cada aficionado centrará su atención en todo lo que haga su equipo. Antes de cada partido nadie arroja la toalla. Los jugadores, con sus declaraciones en días anteriores, buscan llevar confianza a sus seguidores, que, en gran mayoría, reciben complacidos los mensajes de sus ídolos prometiéndoles emplearse al máximo para ofrecerles la victoria. Después, si el resultado cae del otro lado, siempre quedará la salida de culpar a la mala suerte. Antes de jugar, la mayoría de los equipos apuestan por ganar. Para fortalecerse en tal creencia sobran motivos que son manejados en sentido favorable buscando armar la moral de los futbolistas.
En el caso del Deportivo, durante la semana se vino recordando a los coruñeses que su equipo tiene en Santander una especie de talismán que lo ayuda en los partidos para conseguir un resultado favorable, según se vino demostrando en los últimos quince años. En Riazor ya fue otra historia, pero como hoy se juega en el Sardinero vamos a confiar en que los de Lotina no salgan de esa buena senda. No caer en Santander es muy importante, pues permite consolidar la posición en la tabla. Así pues, puntuar hoy permitirá seguir con total tranquilidad ese Barcelona-Madrid de mañana.