Fernando Alonso lo tiene muy sencillo en los dos primeros supuestos. Será campeón si gana la carrera o bien si queda segundo con independencia de lo que hagan los demás. Si queda tercero o cuarto. Será campeón siempre y cuando Webber no se alce con el triunfo. Dará igual lo que haga Vettel. Si queda quinto. Se llevará el título si no ganan ni Vettel ni Webber. Si queda sexto. Para ser campeón, Webber no debería pasar del tercer puesto y, por supuesto, no debería ganar la carrera el alemán Sebastian Vettel. Si queda séptimo u octavo. Webber no debería pasar del cuarto puesto y Vettel no debería ganar. Si queda noveno. Webber no debería pasar del quinto puesto y Vettel no podría acabar ni primero ni segundo. Si queda décimo. Alonso ganaría si Webber no pasa del sexto puesto y Vettel no acaba ni primero ni segundo. Si Alonso no puntúa. Ganará el Mundial si Sebastian no pasa del sexto puesto y Mark no es ni primero ni segundo y Lewis Hamilton no gana.