El partido de Anoeta algunos lo habían presentado casi como decisivo para el Deportivo. Importante lo era, pero tampoco tanto como decisivo, calificación que queda reservada para otros que el equipo de Lotina tiene por delante. Cierto que un triunfo coruñés despejaría parte de ese temor que también afecta a la Real, equipo que, en esta ocasión, se colocó en ventaja (1-0) al cuarto de hora de un primer tiempo de más lucha que juego. Cuando en el descanso la desventaja es mínima, lo normal es salir buscando el empate. Los de Lotina lo intentaron al menos durante 10 minutos largos en los que llegamos a tener firmes esperanzas de que el 1-1 podía llegar. Para ello había entrado Riki y en el primer saque de esquina favorable a los coruñeses de inmediato el silencio se hizo general, con un remate de Riki que cuando el balón se iba a la red lo desvió el portero. Ahí se escapó la gran ocasión para el Dépor. Después, mejor no contarlo. Llegó el 2-0, y al final un 3-0 que resulta exagerado, aunque la Real mereció esos tres puntos.