Lejos de mantener la intensidad y repetir las ocasiones generadas contra el Osasuna, el Dépor volvió a cometer ayer muchos de los pecados que ha repetido desde que comenzó la temporada.
Falta gol, creación de juego y hasta concentración defensiva. Con tres tantos, el conjunto coruñés es el que menos goles ha marcado de Primera División. En seis de las ocho jornadas, el cuadro coruñés no ha visto puerta. Solo marcó frente al Getafe -dos, y ambos de penalti- y en el Santiago Bernabéu, cuando Juan Rodríguez anotó, ya con 5-0, el único gol en jugada desde el inicio de temporada.
Un paupérrimo inicio de Liga y hasta cuatro derrotas en las cinco últimas jornadas han hundido al equipo coruñés en la zona de descenso. Solo el Zaragoza presenta peores guarismos que los coruñeses, penúltimos de la clasificación. Es cierto que la permanencia sigue a tres puntos de ventaja, pero cada vez quedan menos equipos a los que agarrarse.
Urge recuperar la seguridad defensiva, pero sobre todo compensar la preocupante falta de delanteros con olfato goleador.
Pero si la falta de pegada es la mayor carencia, la seguridad defensiva también escasea. El Dépor es el segundo equipo más goleado de Primera (14), solo por detrás del Málaga (19) y empatado con otros cinco equipos: el Athletic, el Levante, el Sporting, el Racing y el Zaragoza. Y eso que acabó las dos primeras jornadas con sendos 0-0. Pero sigue siendo el menos acertado ante la portería rival.