El gran cambio de Rafa Nadal

Paulo Alonso Lois
Paulo Alonso REDACCIÓN/LA VOZ.

DEPORTES

Nadal golpea de derecha con similar gesto y diferente potencia
Nadal golpea de derecha con similar gesto y diferente potencia FERNANDO REY TAPIAS / CLIVE BRUNSKILL? / ?AFP

El mallorquín era un jugador liviano cuando explotó en Vigo hace ocho años en su segundo título; su imagen de entonces contrasta con el cuerpo hercúleo de hoy

11 jun 2019 . Actualizado a las 20:23 h.

Era un rapaz mofletudo, de pelo a la taza y físico liviano el que ganó en Vigo en el verano del 2002 un torneo clave para su carrera; ya con un cuerpo hercúleo sobre 185 centímetros de estatura, todo fibra y pelo ondulado, finalizó hace unos días en Nueva York un viaje fabuloso a lo largo del mundo para completar los cuatro grandes del tenis mundial. Rafael Nadal (Manacor, 1986) mostró en Galicia su última cara como adolescente antes de convertirse en un matador. Soñaba entonces, como comentó en una entrevista con Fernando Rey Tapias, director del torneo del Club de Campo vigués, con un título: «Wimbledon, pero está muy difícil y hay que trabajar mucho. Es que a mí me gusta más pista cubierta o hierba que jugar en tierra», indicaba poco antes de reescribir la historia de este deporte sobre arcilla.

Nadal es hoy un deportista fibroso, pero tanto él como su preparador físico de siempre, Joan Forcades, se esforzaron en transmitir que su cuerpo no se transformó a golpe de pesas, sino en el gimnasio, pero mediante el trabajo de propiocepción, con balones gigantes, para prevenir lesiones.

Distinto por fuera, ya tenía Nadal la misma mentalidad ganadora de hoy cuando pasó por Vigo hace seis años. Ganó en la final al argentino Antonio Pastorino en una de esas remontadas que lo retratan. Perdía por 7-6 y 4-2, pero terminó dándole la vuelta por 6-7, 6-4 y 6-4 a un partido repartido en dos días y cuyos últimos seis juegos se tuvieron que aplazar por la falta de luz. Fue el de Galicia un título fundamental en la carrera de Nadal, el segundo en un torneo internacional future , tras el de Alicante.

«Se veía su enorme futuro»

A petición de la federación española, Rey Tapias le concedió una invitación para jugar el torneo del Club de Campo. Nadal venía de ganar el Campeonato de Europa cadete por equipos. Llegó acompañado por un entrenador del grupo de trabajo de su tío Toni, Toni Colon. «Con el tiempo evolucionó su tenis, pero en Vigo demostró gran parte de sus virtudes. Guiado por un grupo de trabajo estable, sin necesidad de salir de Mallorca, tenía una actitud positiva y una mentalidad y una capacidad de análisis impropias para su edad. Ya se veía que tendría un enorme futuro, con señas de identidad que luego conservó, como su humildad o su corrección en la pista», explica Rey Tapias.