Este alto en Primera División lo aproveché para curar añoranzas releyendo viejas informaciones, entrevistas y alguno de los análisis profundos (?) firmados por quienes gozan de prestigio en el mundo del fútbol, deporte en el que me encasillé con gusto en mis años mozos. También el boxeo y el ciclismo despertaron mi atención, a partir de que el Real Club Deportivo formó un equipo ciclista capitaneado por Delio Rodríguez cuando el de Ponteareas estaba considerado como el mejor esprinter español. Con Delio figuraban en el equipo el madrileño Julián Barrendero y Vicente Trueba, el menudo ciclista de Torrelavega que en la década de los 40 competía en las subidas con los mejores escaladores europeos. Volviendo al fútbol, releí una entrevista con el italiano Sandro Mazzola, ahora con 68 años, figura en el Inter de los 60 liderado por Luis Suárez y entrenado por Helenio Herrera que lo proclamó campeón de Europa en 1964 y 1965. Sandro Mazzola vive en Milán y dijo cosas interesantes a la periodista italiana Eleanora Gievo: «Los niños italianos ya no juegan al fútbol. Viven acomodados y prefieren ir a esquiar. Nosotros jugábamos en espacios pequeños, de 20 por 30 metros, éramos 35 chavales que queríamos jugar, pero el que no sabía regatear no tenía sitio en el equipo. En el fútbol de ahora, critican el regate porque prima el físico». Mazzola da a entender que, al juntar los equipos a sus hombres, quedan grandes zonas en el campo y prefieren la patada en largo.
Las declaraciones de Mazzola no tienen desperdicio. Habla de Helenio Herrera y Luis Suárez. Volveré sobre él otro día. El personaje lo merece.