El portero titular del equipo brasileño está acusado de participar en el asesinato de su ex novia.
20 jul 2010 . Actualizado a las 21:38 h.Un día después de anunciar el despido de Bruno Fernandes, el Flamengo brasileño volvió hoy atrás y confirmó que sigue vigente el contrato del club con el portero, quien se encuentra arrestado bajo sospecha de participación en el supuesto asesinato de una ex amante.
La decisión de no rescindir el contrato fue anunciada por el vicepresidente del club, Helio Ferraz, quien afirmó que el Flamengo aguardará el desenlace judicial del caso antes de tomar una decisión.
La marcha atrás, anunciada cuando la presidenta del Flamengo, Patricia Amorim, se encuentra de vacaciones en Estados Unidos, va en contra de las recomendaciones del departamento jurídico del club.
La propia Amorim redactó el domingo la carta de despido, enviada al penal Nelson Hungría, en Minas Gerais, donde se encuentra detenido Fernandes.
La presidenta argumentó que, pese a que todavía se ignora si Fernandes es culpable del asesinato de su ex amante Eliza Samudio, sus supuestos nexos con el crimen causaron graves daños a la imagen del Flamengo, lo que justifica la rescisión de su contrato.
El portero está bajo sospecha de haber ordenado o participado en el supuesto asesinato de su ex amante Samudio, quien está desaparecida desde el 4 de junio pasado, cuando habría abandonado Río de Janeiro para reunirse con Fernandes en su finca en el estado de Minas Gerais para intentar convencerlo de que reconociera la paternidad de su hijo de cuatro meses.
La policía investiga el caso desde el 24 de junio, cuando recibió denuncias anónimas según las cuales la mujer de 25 años habría sido golpeada hasta la muerte por Bruno, por un amigo apodado «Macarrao» y por el ex policía Marcos Aparecido dos Santos.
Los tres sospechosos están detenidos, así como otras cuatro personas que son investigadas por su supuesta participación en el crimen.
La policía cree que Samudio fue asesinada a golpes en la finca del ex portero y que sus asesinos hicieron desaparecer el cuerpo entregando partes como alimento para perros y quemando el resto.
La televisión brasileña divulgó el domingo un video grabado durante el traslado del portero a Minas Gerais, en el que Bruno asegura ser inocente y lanza las sospechas sobre su amigo de infancia, «Macarrao».
Sin embargo, fuentes de la policía aseguraron el lunes al portal brasileño Lancenet que ya tienen elementos suficientes para acusar a Bruno y a sus amigos del secuestro y asesinato de la estudiante, pese a que los restos mortales de la víctima todavía no fueron descubiertos.
«Tenemos muchas cosas que comprueban la participación de Bruno. Seguiremos buscando el cuerpo, pero las pruebas que tenemos hasta ahora son suficientes», aseveró el comisario Edson Moreira, coordinador de las investigaciones sobre el crimen que desde hace casi un mes conmociona el mundillo deportivo de Brasil.