Andy Schleck no perdona en el pavés

Mariluz Ferreiro REDACCIÓN/LA VOZ.

DEPORTES

Hushovd gana la etapa y el luxemburgués aprovecha el caos tras una caída para descolgar a Contador y a Armstrong

07 jul 2010 . Actualizado a las 02:01 h.

En ciclismo, el código de honor es maleable. Depende del día y de los firmantes. El lunes, el pelotón decretó tregua para salvar a los Schleck, que viajaban a cuatro minutos después de una caída. Ayer, sobre el pavés, uno de los indultados se convirtió en verdugo. Andy Schleck no perdonó. Mientras su hermano mayor yacía en el suelo con una clavícula rota, a unos 29 kilómetros de meta, él aprovechaba el caos para romper el pelotón. Y lo hacía junto a su compañero Fabian Cancellara, el hombre que anteayer abroncaba a todo el que osara tensar la cuerda y que, sin embargo, sobre los adoquines pedía relevos. Con ellos se fueron Cadel Evans, Geraint Thomas y Thor Hushovd. El grupo recogió al aventurero Ryder Hesjedal. Y fue Hushovd el que se impuso en Arenberg, donde Cancellara recobró el amarillo. El sexteto logró 1 minuto y 13 segundos sobre Alberto Contador, 2.08 sobre Lance Armstrong y 2.25 sobre Ivan Basso y Carlos Sastre.

La definida por muchos como etapa de la carnicería hirió a algunos de los grandes candidatos a la general, pero no descartó a ninguno. Sobrevivieron, que era el objetivo básico. A pesar de los cortes, los pinchazos y las averías. Como dijo el propio Armstrong, «unas veces toca ser martillo y otras, clavo». Contador, que formaba parte de un grupo comandado por Vinokourov, cedió veinte segundos más que su compañero por un problema en el freno de su rueda trasera. Anteriormente, un pinchazo había dejado a Armstrong solo. Contó con la ayuda de Popovych, pero después tuvo que arreglárselas sin ningún salvavidas. La estampa de Armstrong encajonado entre dos coches, avanzando envuelto en una nube de polvo ya es una de las imágenes de este Tour.

El pelotón afrontará hoy 153,5 kilómetros entre Cambrai y Reims. Un trazado para los velocistas. Quizá un día de verdadera tregua.