Con un colchón de solo tres puntos sobre los puestos de descenso a Segunda B, el Celta asiste a un tenso final de temporada. Ayer, durante el entrenamiento en A Madroa, se vivieron dos incidentes que reflejan la delicada situación del equipo: el primero, con una trifulca entre Iago Aspas y Bustos; el segundo, cuando Eusebio envió antes de tiempo a la ducha a Trashorras por protestar al colegiado durante el partidillo.
La trifulca entre Aspas y Bustos se originó tras una entrada del alicantino sobre el moañés. Aspas se revolvió con una patada, y Bustos le contestó con otra muy virulenta en la espalda del canterano. López Garai y Noguerol intervinieron con rapidez para sofocar el incendio que se había generado en unos segundos. Posteriormente, Eusebio se reunió con ambos durante cinco minutos sobre el césped de A Madroa para recriminarles lo sucedido.
Tras el paso por la ducha, ambos trataron de restarle importancia al enfrentamiento. Así Aspas comentó que fue un lance más de un entrenamiento y se queda con que esto indica «que vamos al cien por cien y nada más». El mediapunta se autoinculpó del incidente. «Me he equivocado yo y le he pedido perdón al acabar el entrenamiento. Pienso que en el campo ha quedado la cosa». Para explicar su culpabilidad señaló que «me hizo una falta y me equivoqué porque le di una patada después. No hay más vueltas que darle porque ya le he pedido perdón». Sobre la conversación posterior con Eusebio desveló que «nos dijo que teníamos que estar un poco más tranquilos y no ponernos así. Ha sido un poco culpa de los dos porque todos queremos jugar y vamos a mil por hora y, a veces, cuesta frenar».
Aspas puso énfasis en la competitividad e indicó que «hay once puestos, somos veinticuatro, y todo el mundo quiere agarrarse a ellos. No vamos a andar a pelearnos aquí por tonterías, pero esto denota que estamos apretando todos».
En la misma línea, Bustos trató de restar importancia a la pelea y recalcó que «con Iago tengo una buena amistad. Son cosas que pasan durante unos tres segundos que te dura el calentón pero ahora está ya todo calmado». También puntualizó que «todos nos jugamos mucho y este es un deporte de contacto, si no nos tendríamos que dedicar al tenis para estar solos. Esto no significa nada porque el vestuario está muy unido». Por último reconoció que en un partido «quizás no se actúa así. Seguro que si pasase algo en un partido yo le defiendo a él, y él a mí», y en tono conciliador concluyó señalando que «ahora nos jugaremos a los chinos quién paga unas cervezas».
Expulsión de Trashorras
Poco antes de finalizar el entrenamiento, fue expulsado Roberto Trashorras. Eusebio tomó esta decisión por las continuas protestas del jugador a Patxi Villanueva, entrenador de porteros, que ejercía de árbitro del partidillo. El técnico le indicó a Trashorras que se sacase el peto y se fuese a la ducha.