El Caja Laboral cosechó en la pista del CSKA de Moscú la segunda paliza en la serie de cuartos de final de la Euroliga (83-63). El billete para la final a cuatro de los de Dusko Ivanovic es una quimera viendo la diferencia de potencial con el equipo ruso. Los vitorianos padecieron en sus carnes el segundo ejercicio de impotencia y frustración en 48 horas ante un CSKA que, de nuevo, volvió a marcar cuando quiso las diferencias abismales entre uno y otros. La serie cambia de escenario para llegar el martes a Vitoria, pero los rusos parecen dispuestos a buscar un desenlace rápido en el tercer partido.
Si hace 48 horas los vitorianos aguantaron seis minutos a la maquinaria rusa, ayer plantaron cara durante quince y se desmoronaron tras el descanso. Los cinco puntos de desventaja en el ecuador del partido hicieron pensar en un partido igualado, pero un tercer cuarto nefasto (24-11) fue la tumba de las aspiraciones vitorianas. Con sólo cuatro puntos anotados en siete minutos no se puede aspirar a vencer en la pista de un equipo como el CSKA y los rusos pusieron una velocidad más para dejar en la cuneta a los vitorianos.
La inclusión de Splitter en el quinteto inicial devolvió el estilo de juego habitual y más reconocible de los de Ivanovic. Con el brasileño en pista la defensa del CSKA tuvo más problemas y Splitter demostró que es el alma del equipo al monopolizar once de los dieciocho puntos en el primer cuarto y terminar con una leve ventaja a favor de los rusos, 19-18.
El descanso de Splitter coincidió con la primera crisis de los vitorianos y el CSKA supo sacar partido con cinco minutos de inspiración.
Pero el Baskonia que compareció tras la reanudación volvió a ser el equipo ausente del martes. En siete minutos sólo anotó cuatro puntos de English y Ribas, mientras el CSKA comenzó a disfrutar con siete puntos de Planinic y seis de Siskauskas que fundieron a los de Ivannovic. Los rusos se escaparon 52-34 y los vitorianos comenzaron a sentir de nuevo el infierno cuando en el último minuto del tercer cuarto la renta alcanzó la máxima de 23 puntos (59-36).
Los pelearon por dejar un marcador decoroso pero estuvieron cerca de calcar el luminoso del martes (86-63).