Al Deportivo se le debe el partido de Gijón. El de anoche se rompió en el minuto 10, cuando el equipo coruñés se quedó sin Aranzubía, expulsado por derribo de un contrario que se iba solo hacia el gol. Inesperada incidencia, tan pronto, que inclinaba la balanza para un Sporting que no está en zona tranquila como el Deportivo. Por esto, escribimos en el bloc esta nota: «Minuto 20. Ganar parece más que difícil. A ver si se aguanta el 0-0, tampoco será fácil». Iba media hora cuando llegó el 1-0. Y llegó el descanso tan deseado.
En la segunda parte dominó más el Sporting pero las amenazas coruñesas fueron continuas. Empató (1-1) Adrián. Antes, Juan Rodríguez rozó el gol en dos ocasiones. Nervios y más nervios por ambas partes. El empate era el resultado que estaba a la vista cuando, en el descuento llegó lo inesperado: penalti contra el Deportivo y el 1-2 que da pie a esa frase tantas veces repetida de «partido robado», cuando sucede lo de anoche en el estadio del Molinón.