El Barcelona encontró en el Granada un rival mucho más competitivo de lo esperado y sufrió para sacar adelante su partido (79-72) en el Palau Blaugrana y encadenar así un año sin perder en su propia pista, desde el 24 de marzo de 2009, en la Euroliga ante el Tau. La aportación final de Erazem Lorbek (17 puntos) fue decisiva. Hasta bien entrado el último cuarto, el Barcelona se vio por debajo en el marcador, sorprendido por la gran capacidad competitiva del equipo granadino.
Gobernó el marcador el conjunto de Trifon Poch durante buena parte del partido, circunstancia de mérito en una pista como el Palau Blaugrana (sin victorias visitantes en ACB desde enero de 2009), pero le faltó cuajo para sentenciar el encuentro y someter al Barcelona. El anfitrión, agobiado por un calendario tan exigente, pagó las consecuencias físicas y estuvo a punto de firmar su primera derrota de la temporada en casa. Fran Vázquez se quedó en ocho puntos.