Las lesiones van a más en invierno

DEPORTES

11 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Helenio Herrera vino al Deportivo con el objetivo de evitar el descenso del equipo, abocado en 1953 a una liguilla de permanencia en Primera. El Deportivo y el Celta conservarían sus puestos en la División de Honor. Yo tenía ocasión de hablar con el entrenador. En las vísperas del tantas veces recordado Celta-Deportivo (1-3) jugado el 12 de julio de 1953 me sorprendió ver preocupado a Herrera. Le pregunté el motivo de su preocupación: «Arsenio se queja de una rodilla, y nos hace falta en Balaídos... Si Arsenio sale, ganaremos», remató con su habitual optimismo. «¿Y qué dice el jugador?», pregunté. «Quiere jugar, pero el médico no da luz verde... Necesita esperar al sábado para verle de nuevo esa rodilla, no queda más remedio... Yo, como entrenador, mando en los jugadores cuando están en el campo. Pero en quienes acuden a la enfermería, manda el médico». Arsenio terminó jugando y marcó el tercero de los goles. Los otros dos, Corcuera y Oswaldo. El gol céltico, Amoedo.

Entonces, el médico del Deportivo era Víctor Fernández Alonso, y el presidente, médico también, Antonio Martínez Rumbo. No pude saber si Helenio Herrera pidió al presidente que influyera cerca de don Víctor para que el médico autorizase la alineación de Arsenio, pero de lo que estoy seguro es que Helenio Herrera no lo incluyó en el equipo sin el visto bueno de don Víctor. Hablando de lesiones, en el invierno se registran más.