Final del Madrid en el Bernabéu

DEPORTES

Ronaldo adelantó a los blancos en el minuto 6, pero el Lyon se rehízo en la segunda parte y empató en el 75

11 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Noche negra en el Bernabéu en un cúmulo de topicazos que acabó con el Madrid fuera de la que se pregonaba como su Champions y el Lyon festejando el pase a cuartos cuando durante toda la primera parte se vio goleado sin remedio. Fue un primer tiempo de clarísimas ocasiones malogradas por parte de los de Pellegrini ante un rival aliado con la suerte, que no acertó a crear una sola ocasión de peligro durante más de cuarenta minutos y que tampoco supo defender con orden. Solo el desatino blanco mantuvo en pie a los franceses el tiempo necesario para que pudieran cumplir con aquello del que perdona paga.

Y eso que en menos de medio minuto el Real Madrid ya había despejado las dudas, si acaso quedaba alguna. Los chicos de blanco iban a exprimir al máximo el viento a favor del liderato liguero y la excelente impresión dejada ante el Sevilla. Pocos equipos hay tan viscerales como el del Bernabéu y tampoco hacía falta tirar del espíritu de Juanito: ni ganar al Lyon era ganarse el cielo, ni levantar en casa un gol en contra, con el grupo en estado de máxima euforia, era misión imposible.

Higuaín, especialista en el terreno de lo emocional, como manda el tópico argentino, salió enchufadísimo y regaló a Kaká la primera ocasión clara de la noche. El brasileño, algo escorado, falló el mano a mano que abría el partido a los veinte segundos.

Pero si hay alguien especialmente efervescente en la casa blanca, ese es sin duda Cristiano Ronaldo. Crecidísimo y totalmente entregado, fue el portugués el que lideró la presión adelantada de los suyos con un derroche que dio frutos de inmediato. El Madrid frenó un tímido arranque galo y el balón fue a parar a Guti, otra víctima habitual de la ciclotimia. Esta vez el rubio estaba en plan genio y se largó un pase fenomenal a la carrera del 9, que le sacó un metro en apenas tres a Cris y coló el cuero entre las piernas de Lloris. Seis minutos y eliminatoria en tablas.

El Lyon, encerrado

Los franceses no encontraban modo de salir de su campo y el encierro tampoco garantizaba menos problemas a su portero. Cada vez que la delantera local cazaba la pelota la ocasión era cantada. Pellegrini apostó por Granero y Guti para acompañar a Lass, que durante muchos minutos no sufrió en absoluto como único mediocentro defensivo. El resto se dedico en exclusiva a crear ante un Lyon acobardado. La tuvo Cristiano en un córner que remató alto y después llegó el turno de Higuaín, que pudo hacer tres goles y no convirtió ninguno.

El argentino mandó primero un tiro fuera y el segundo, en la ocasión más clara del partido, lo lanzó al poste con toda la portería a su disposición después de salvar la salida de Lloris. El portero le negó la tercera con una mano fenomenal tras un disparo a escasos metros del Pipita.

La visita no dio señales de vida hasta que se le pasó la cobardía, casi al borde del descanso, a fuerza de ver que el Madrid amenazaba pero no acababa de golpear. Una pifia en el remate de Makoun al borde del área pequeña fue el preludio del despertar francés a la vuelta del vestuario. Puel retocó el equipo, que ganó en desparpajo con el joven Gonalons en el eje y los de Pellegrini salieron mucho más tibios, con Guti perdiendo protagonismo en la creación y ganándolo en su otro terreno favorito: el de meterse en cada charcos.

El Lyon empezó a acumular posesión y ocasiones con la furia local diluida ya por la falta de resultados. Todavía falló una contra clara Kaká antes de que los visitantes dieran el golpe de gracia a las gran aspiración de ganar una Champion en el Bernabéu. Lisandro se revolvió perfecto para servir a Pjanic, que fusiló a Casillas y hundió las esperanzas del Madrid, que acabó desquiciado, con Raúl repartiendo patadas al rival, al que aún le sobraron un par de manos a manos con los que amargar definitivamente un año que la chequera de Florentino quiso teñir de blanco.