El Madrid, líder a lo campeón

DEPORTES

07 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Sobre la hora. En un choque de desigualdad nunca vista y marcador parejo, el Madrid logró sacar rédito a una superioridad abrumadora y sumar tres puntos que le aúpan al liderato de un campeonato que ayer demostró más que nunca que es cosa de dos. Uno de los presuntos aspirantes a discutir el título sufrió en el Bernabéu el mayor baño que en mucho tiempo ha padecido un oponente blanco. Los de Pellegrini hicieron un partido enorme, dominando en todas las suertes y acumulando ocasiones, con un fútbol de verticalidad absoluta. Claro que el rival ayudó lo suyo.

Cualquier día la pelota ajustará cuentas con Jiménez. Entonces, su club (el que sea) se pasará un siglo sin ganar. Aquel lateral trotón que corría la banda izquierda del Pizjuán dirige hoy un equipo con el mejor grupo de extremos del fútbol mundial, un portero en estado de gracia y un repertorio de alternativas para el puesto de delantero centro por encima incluso del que manejan Barça y Madrid. Y con todo eso consigue (algún mérito tendrá) desarrollar uno de los espectáculos más lamentables que se pueden ver en cualquier estadio de Primera.

En ventaja sin tirar a puerta

El Xerez, el Tenerife y hasta el Alcorcón pisaron ya esta temporada el césped del Bernabéu. Todos buscaron el empate a nada y salieron derrotados del feudo blanco. Pero incluso andaluces y canarios, vencidos por goleada, aportaron algo más que lo ofrecido ayer por el Sevilla. Al descanso la cuenta era admirable. Los de casa habían rematado quince veces, los visitantes ninguna. Eran los de Jiménez los que se iban con ventaja al vestuario gracias a Xabi Alonso, que evitó el gol de Negredo enviando el mismo a la red un pase de la muerte de Capel.

Ayer faltaba Romaric en los visitantes y su técnico no tuvo dudas: alérgico a la figura del mediocentro creativo, adelantó a Fazio, central habitual, para sumar sus músculos a los de Zokora. La descarada apuesta al contragolpe la culminó colocando tres extremos en la mediapunta y la sola referencia arriba de Negredo. Navas y Perotti se hincharon a desbordar durante casi diez minutos y con eso resultó suficiente. El duende de Los Palacios, que hizo sufrir a Arbeloa mucho más de lo que logró Ribery con su selección, basculó de banda a banda y además de forzar un puñado de faltas y amarillas inició la jugada del 0-1, culminada por Xabi Alonso en el minuto 9.

De ahí al final, 81 minutos y el añadido de rigor, acoso de los de Pellegrini a una portería con un Palop y tres palos para detenerlo casi todo. Antes del descanso, el portero le sacó un mano a mano a Marcelo y varios remates de todos los colores a Higuaín, Cristiano y Kaká. Alonso gobernaba el juego a su antojo.

Después del paso por la caseta, nada cambió. Al menos, hasta que el Sevilla dobló su ventaja. Si en la primera parte se adelantó sin tirar, en la segunda abrió brecha con medio chut. Una falta más cercana al mediocampo que al área grande que un amago de despeje de Xabi Alonso y la sorprendente falta de reflejos de Casilla convirtieron en gol. El tanto de Dragutinovic terminó de espolear a los de blanco y acobardar a los de rojo, atrincherados ya de forma descarada en torno a su área.

Remontada en cinco minutos

Esta vez el empuje de los de casa no tardó en dar frutos. En la jugada menos clara del ataque blanco el balón salió rebotado hacia los pies de Cristiano que fusiló la meta rival. La igualada llegó solo cinco minutos después, con Guti ya en el campo como maestro de ceremonias. Después de que el rubio estrellara un disparo en el larguero Ramos firmó las tablas al cabecear un córner.

La media hora restante sirvió para aumentar hasta la exageración la cuenta de remates locales, que superaron los treinta, con otro par de palos incluidos. Higuaín y Cristiano se repartieron cinco goles cantados que no subieron al marcador. Al Sevilla parecía bastarle con menos de un disparo para sumar dos dianas y arrancar un punto en el Bernabéu. Pero en plena agonía, apareció Van der Vaart. El holandés, rehabilitado a rachas por su técnico, remachó en el descuento el enésimo rechace de Palop para convertir a su equipo en líder. A lo campeón.