«Necesito el partido de mi vida»

DEPORTES

31 ene 2010 . Actualizado a las 02:47 h.

Cuando esta mañana avancen desde el vestuario por los pasillos del Rod Laver Arena, Roger Federer y Andy Murray dejarán atrás las imágenes de las grandes raquetas que ya forman parte de la historia del Open de Australia ( Canal +, 9.30 ). Uno, el suizo, forma ya parte de la leyenda del torneo, porque busca su cuarto triunfo en Melbourne, que supondría el decimosexto entre su vasta colección de títulos del Grand Slam, más que ningún otro jamás; en cambio el otro, el escocés, espera abrir su colección de majors y lograr el primero para el tenis británico desde que Fred Perry venció en el US Open de 1936.

«Necesito jugar el mejor partido de mi vida, soy totalmente consciente de ello. Eso es lo que planeo hacer. Si lo hago, tengo posibilidades de ganar», reconoció ayer Andy Murray, de 22 años, escocés, que no le da muchas vueltas a su papel como salvador del tenis británico, en el que aparece como solitaria figura: «He recibido muchos mensajes de amigos y familiares, pero simplemente trato de seguir concentrado un par de días más. Luego ya tendré tiempo de pensar en todo cuando el torneo haya terminado».

Además, sobre Murray descansa también la responsabilidad de romper el duopolio reciente de Rafa Nadal y Federer en el Grand Slam, que solo rompió Djokovic en Melbourne en el 2008.

Federer ya frustró a Murray en la anterior final del escocés en un grande, el US Open del 2008. El encuentro se presenta despojado de la épica que acompañó el triunfo de Nadal en la anterior edición en Melbourne, con interminables partidos en semifinales con Fernadndo Verdasco y el último día contra el suizo. Ambos llegan descansados.

Con seis triunfos frente a Federer en sus diez duelos previos, Murray sabe cómo ganarle, pero perdió los dos últimos en pista rápida. El suizo, el señor de los récords, camina hacia el octavo año seguido en que se apunta, al menos, un gran título. Sería el primero que gana desde que se convirtió en padre, algo que no sucede desde el triunfo de Andre Agassi en el 2003, también en Melbourne.