José Aurelio Gay, que el pasado jueves fue confirmado por el Zaragoza, próximo rival deportivista, para continuar como entrenador de la primera plantilla, señaló ayer en la vuelta de sus futbolistas a los entrenamientos que se siente capaz de devolver a su equipo la confianza perdida. «Creo que voy a ser capaz de devolver la confianza al Zaragoza y elevar el estado anímico, con paciencia, para salir de la situación actual», dijo Gay, quien entrenó al Pontevedra entre el 2002 y el 2004, así como la temporada pasada.
El técnico y ex futbolista del Zaragoza, que dirigió al equipo maño la pasada jornada de Liga frente al Madrid, se reconoce respaldado por la directiva del club, pues aseguró que en todo momento estuvo enterado de las negociaciones con Víctor Muñoz y a la vez con él para hablar de la plantilla. «Cuando se hace eso uno tiene que pensar que se cree en él», ha destacado el técnico zaragocista, que añadió que el argumento con el que convenció a los rectores del club fue su naturalidad al pensar y hablar de fútbol.
Tres delanteros
Gay comentó que cree en la plantilla que tiene, pero también que se deben cambiar ciertas cosas como hábitos, metodología de entrenamientos y predisposición para jugar. Igualmente ha indicado que el sistema de juego que utilizó en el Bernabéu, con tres delanteros, le puede ir bien al equipo, aunque hay que recuperar a muchos jugadores que están «por debajo de su nivel».
También cree que hace falta retocar el equipo, al menos la delantera y la defensa, aunque eso no quiere decir que no cuente con todos los jugadores, si bien avisó que cuando lleguen los fichajes, se irán sucediendo los acontecimientos. Gay considera que el Zaragoza se encuentra en una situación «difícil», pero que hay tiempo para darle la vuelta. «Espero que mejoremos y tengamos un comportamiento superior en actitud, conducta y acierto», destacó.