Mista tampoco jugará un choque marcado por las ausencias y los problemas físicos de numerosos jugadores
20 dic 2009 . Actualizado a las 14:46 h.El Dépor se enfrenta al Valencia y a un lindo sueño antes de Navidad. La cuarta plaza puede endulzar las vacaciones a un cuerpo técnico y una plantilla que desde hace casi dos años derrochan domingo a domingo litros de esfuerzo, arrobas de ilusión y números de campeonato, pero a los que se le viene negando su acceso a ese exclusivo grupo de Champions.
Pero no dependen de sí mismos para lograr este éxito. Están a solo punto de la quinta posición (el Mallorca) y a dos de la cuarta (su rival de hoy). Así, en primer lugar, necesitan que no gane el Mallorca, que visita al Málaga en un duelo cargado de morbo por el reencuentro entre Munúa y Aouate. Vale el empate y la derrota balear. Y, además, los coruñeses están obligados a ganar. Como sea. Muchos incluso desearían que de la manera más dolorosa posible. Porque heridas como la del 94 cuestan en cerrar una eternidad.
A falta de un Celta al que retarse en el partido de rivalidad anual, bien sirven las cuentas pendientes que el Valencia dejó en A Coruña aquella fatídica noche. De aquel penalti en el que Djukic le pegó al césped, celebrado bajo palos por González puños al aire, y que le brindó su cuarta Liga al Dream Team quedó una rivalidad que la afición coruñesa casi compara con la propia de los derbis.
Solo las bajas que presentarán esta noche ambos equipos devalúan un choque que en otras circunstancias se calificaría como de campanillas, pues enfrenta a los dos únicos equipos que han discutido el dominio del Barça y el Madrid en los trece últimos títulos de Liga. El Dépor se hizo con el del 2000, mientras el Valencia presume en sus vitrinas de los del 2002 y el 2004.
Dudas
Lotina tiene en alerta roja a su defensa, la línea infalible, y muchas dudas en ataque. Manuel Pablo y Lopo están entre algodones. Ni tan siquiera se pudieron entrenar con normalidad en la jornada previa al encuentro, pero ambos entraron en la lista de convocados y, con Laure y Zé Castro a la expectativa, ocuparán su puesto en la alineación.
La delantera volverá a ser la alternativa. Adrián ejercerá de nuevo como referencia, mientras Iván Pérez, Valerón y Pablo Álvarez (en este orden los nombró el técnico) se disputan la mediapunta que dejó vacante Mista frente a su ex equipo. No hay dudas en el centro del campo, donde el regreso de Guardado devolverá a Juan Domínguez al banquillo. No hay prisa con el canterano, a quien la afición espera convertir en su nuevo referente. Hoy será el día del mexicano, que ocupará su plaza en el costado izquierdo del triple pivote, mientras la banda derecha seguirá siendo patrimonio de Juan Rodríguez.
El Valencia pisará Riazor sin tres de sus internacionales españoles (Marchena, Pablo Hernández y Silva), al tiempo que trasladará al lateral zurdo al diestro Bruno debido a la baja de Mathieu. Tampoco podrá contar con el central David Navarro, titular en las últimas alineaciones. La precariedad de su expedición es tal, que para completarla Emery se vio obligado a llamar al jovencísimo mediapunta Isco, internacional sub-17.