El Celta se está metiendo en un problema. Desde fuera puede resultar difícil de entender que un equipo que hace apenas cuatro años estaba disputando una competición europea, esté ahora con el agua al cuello en Segunda División. Lo cierto es que el equipo vigués ya es el tercer año consecutivo que está tonteando con la zona baja de la categoría. Las dos temporadas anteriores se salvó en las últimas jornadas y en esta los de Eusebio no acaban de arrancar. Llevan ya nueve jornadas seguidas en puestos de descenso. Y la derrota ante el Villarreal B en Balaídos ha sido una puñalada que lo deja contra las cuerdas.
DELANTEROS SIN GOL
Los dos nueves celestes, Joselu y Arthuro suman casi 500 minutos cada uno sin marcar
La explicación más importante y casi la única para justificar la situación tan negativa del Celta está en su falta de pegada. El Celta es el equipo con menos gol de Segunda División. Solo ha marcado diez tantos en trece jornadas. Y ninguno de los dos nueves puros de la plantilla se ha estrenado a pesar de que están gozando ambos de muchos partidos. Tanto Joselu como Arthuro acumulan cerca de 500 minutos de juego, una marca muy difícil de igualar en el aspecto negativo.
Es algo que se podía intuir cuando se configuró una plantilla en la que la responsabilidad goleadora recaía en un brasileño que llevaba más de medio año sin competir y nunca tuvo unas grandes cifras realizadoras, y un juvenil de 19 años que promete mucho y ha sido fichado por el Real Madrid, pero sin ninguna experiencia a nivel profesional. El Celta se ha dado cuenta de este problema y ya busca con urgencia un delantero en el mercado aprovechando la posibilidad de fichar por lesión de gravedad que ha sufrido Aarón.
Puede parecer pretencioso afirmar que casi el único problema céltico es el gol, pero lo cierto es que las sensaciones del juego han sido muy buenas en muchos partidos y por culpa de no aprovechar sus numerosas ocasiones, se han escapado muchos puntos. En este caso es buena la afirmación de que cuando el Celta juega bien empata, y cuando juega mal pierde. Dos victorias en trece encuentros es un pobre bagaje.
UN PLANTEL MUY JOVEN
Siete jugadores subidos del filial son futbolistas titulares habituales
El Celta tiene la segunda plantilla más joven de Segunda División tras la del filial del Villarreal. El único que supera los 30 años es Noguerol, pero una gran mayoría están por debajo de los 25 años, con numerosa presencia de jugadores ascendidos entre esta campaña y las dos anteriores desde el filial. Hasta siete de ellos son titulares habituales a las órdenes de Eusebio. Destacan de forma especial dos que hace unos meses jugaban en el equipo juvenil: Hugo Mallo, de 18 años, y Joselu, de 19. También están Aspas, Abalo, Michu, Lago, Jordi y el portero suplente Yoel. Es el precio de la contención económica.
Incluso algunos de los nueve futbolistas fichados esta campaña son también de edades muy bajas, como es el caso de Botelho (19 años) y del lesionado Aarón (20). En el club se habla de desparpajo y ganas de triunfar de gente tan joven, pero por otra parte su inexperiencia se puede pagar sobre todo cuando el viento sopla en contra, como ocurre actualmente con el equipo que no sale de la zona de descenso a la Segunda División B.
UN SISTEMA INALTERABLE
Eusebio Sacristán nunca ha variado el dibujo táctico del 4-3-3 aunque solo ha ganado 4 partidos de 29
El entrenador céltico llegó a Vigo hace nueve meses con el sistema táctico 4-3-3 que aprendió como asistente de Frank Rijkaard en el Barcelona. No conocía la plantilla que tenía el Celta ni le importaba. Tiene fe ciega en que cualquier plantilla puede encajar en esta idea. Y desde entonces no la ha cambiado a pesar de que su balance de resultados es pésimo: 4 victorias en 29 encuentros dirigidos.
En las últimas semanas parecía que empezaba a funcionar, pues el equipo ha hecho en partidos aislados un muy buen fútbol de posesión y ocasiones, pero con la consabida falta de gol. Sin embargo el rendimiento del equipo es muy irregular.
FALLOS DEFENSIVOS
Únicamente una jornada de liga sin encajar ningún tanto
Al Real Club Celta no le hacen muchas ocasiones. Ni siquiera es de los equipos más goleados de la categoría. Sin embargo solamente ha conseguido dejar su portería a cero en un partido de liga, el que empató en Balaídos frente al Rayo Vallecano. En los demás ha surgido algún fallo defensivo que han impedido rentabilizar el escaso bagaje ofensivo.
La posesión y la presión de los celestes impide que los rivales lleguen mucho a portería, pero este estilo tiene sus riesgos y a la contra o en balones parados están sufriendo mucho.
Las salidas a Cádiz y Gerona pueden marcar el futuro.